Son conocidos como verdugos aquellas personas encargadas de ejecutar a los condenados a muerte o que antiguamente tenían la responsabilidad de aplicar los castigos corporales que dictaba la justicia.
La historia del deporte está plagada de rivalidades extremas, porfías memorables, atletas y equipos emblemáticos, derrotas sonadas, victorias pírricas, acontecimientos fatídicos pero también de ilustres verdugos.
Esos que deportivamente hablando se erigen como verdaderos azotes para un adversario específico, que sin importar circunstancias, pedigrí o estrategias siempre o casi siempre, terminan doblegando al habitual contendiente.
Incontables son los ejemplos: El suizo Roger Federer, considerado como el mejor tenista de todos los tiempos, ha estado 302 semanas en el primer lugar de la clasificación ATP -récord- y ejerció un dominio sin precedentes en torneos de Grand Slam entre los años 2005 y 2010; sin embargo, a lo largo de su carrera nunca ha podido vencer al español Rafael Nadal en una final de Roland Garros –han disputado 4– y ha caído ante el ibérico en 23 de sus 33 enfrentamientos particulares.
Italia despuntó como potencia mundial del voleibol masculino en los albores de los años ’90 y llegó a establecer una hegemonía casi absoluta en el contexto internacional, pero desde 1978 ya era la “bestia negra” de las selecciones cubanas. Baste decir que los caribeños perdieron ante los europeos, cinco de las seis finales de Ligas Mundiales que disputaron (1991, 1992, 1994, 1997 y 1999), una final (1990) y otra semifinal (1978) de Campeonatos Mundiales y sumaron sucesivas derrotas en Copas Mundiales y Copas de Campeones.
Algo similar le ha ocurrido a Chile con las selecciones argentinas de fútbol, motivo por el cual los de ‘la roja’ cuando jueguen este sábado la final de la Copa América 2015, además de medirse a la albiceleste de Lionel Messi, enfrentarán a la historia.
Los chilenos nunca le han ganado a Argentina en la Copa y archivan un registro nefasto en los enfrentamientos de por vida ante sus rivales argentinos: en 82 desafíos (12 en eliminatorias mundialistas, 24 en Copas Américas, 44 amistosos, uno en mundiales y otro en el campeonato Panamericano) suman seis éxitos, 21 empates y nada menos que 55 fracasos.
Pero si reseñamos solo los partidos oficiales, entonces sí que Argentina es su indiscutible verdugo, pues únicamente lograron salir airosos el 15 de octubre de 2008 en las eliminatorias mundialistas a Sudáfrica 2010.
Lo cierto es que el desenlace final entre ambos equipos en el estadio Nacional de Santiago de Chile, pudiera cambiar el curso de la historia, pero hasta que el referee no pite el silbatazo final del choque y la pizarra refleje un marcador favorable a ‘la roja’ de América, seguirá latente el fantasma del implacable verdugo albiceleste, ese que ha salido campeón las últimas cuatro ocasiones que Chile ha servido de sede al torneo sudamericano.
Verdugos
Luis Ángel Rondón Álvarez
Son conocidos como verdugos aquellas personas encargadas de ejecutar a los condenados a muerte o que antiguamente tenían la responsabilidad de aplicar los castigos corporales que dictaba la justicia.
La historia del deporte está plagada de rivalidades extremas, porfías memorables, atletas y equipos emblemáticos, derrotas sonadas, victorias pírricas, acontecimientos fatídicos pero también de ilustres verdugos.
Esos que deportivamente hablando se erigen como verdaderos azotes para un adversario específico, que sin importar circunstancias, pedigrí o estrategias siempre o casi siempre, terminan doblegando al habitual contendiente.
Incontables son los ejemplos: El suizo Roger Federer, considerado como el mejor tenista de todos los tiempos, ha estado 302 semanas en el primer lugar de la clasificación ATP -récord- y ejerció un dominio sin precedentes en torneos de Grand Slam entre los años 2005 y 2010; sin embargo, a lo largo de su carrera nunca ha podido vencer al español Rafael Nadal en una final de Roland Garros –han disputado 4– y ha caído ante el ibérico en 23 de sus 33 enfrentamientos particulares.
Italia despuntó como potencia mundial del voleibol masculino en los albores de los años ’90 y llegó a establecer una hegemonía casi absoluta en el contexto internacional, pero desde 1978 ya era la “bestia negra” de las selecciones cubanas. Baste decir que los caribeños perdieron ante los europeos, cinco de las seis finales de Ligas Mundiales que disputaron (1991, 1992, 1994, 1997 y 1999), una final (1990) y otra semifinal (1978) de Campeonatos Mundiales y sumaron sucesivas derrotas en Copas Mundiales y Copas de Campeones.
Algo similar le ha ocurrido a Chile con las selecciones argentinas de fútbol, motivo por el cual los de ‘la roja’ cuando jueguen este sábado la final de la Copa América 2015, además de medirse a la albiceleste de Lionel Messi, enfrentarán a la historia.
Los chilenos nunca le han ganado a Argentina en la Copa y archivan un registro nefasto en los enfrentamientos de por vida ante sus rivales argentinos: en 82 desafíos (12 en eliminatorias mundialistas, 24 en Copas Américas, 44 amistosos, uno en mundiales y otro en el campeonato Panamericano) suman seis éxitos, 21 empates y nada menos que 55 fracasos.
Pero si reseñamos solo los partidos oficiales, entonces sí que Argentina es su indiscutible verdugo, pues únicamente lograron salir airosos el 15 de octubre de 2008 en las eliminatorias mundialistas a Sudáfrica 2010.
Lo cierto es que el desenlace final entre ambos equipos en el estadio Nacional de Santiago de Chile, pudiera cambiar el curso de la historia, pero hasta que el referee no pite el silbatazo final del choque y la pizarra refleje un marcador favorable a ‘la roja’ de América, seguirá latente el fantasma del implacable verdugo albiceleste, ese que ha salido campeón las últimas cuatro ocasiones que Chile ha servido de sede al torneo sudamericano.