La ocasión no era para menos. Nunca un equipo santiaguero había ganado un Campeonato Nacional de Fútbol, primera categoría, hasta que llegaron estos Diablos Rojos y cambiaron la historia.
Lo hicieron, además, con récord de imbatibilidad. Nadie los pudo someter en 22 partidos. Resultado más que merecido de un grupo de jugadores que se dejaron el alma en cada jornada, con la certera dirección del DT italiano Lorenzo Mambrini.
El míster dio en la tecla y acertó en casi todas sus decisiones. Hasta los refuerzos seleccionados le dieron la razón al estratega transalpino. Tal vez, su mayor logro habrá sido armar, más que un equipo de fútbol, una familia.
Las santiagueros y santiagueros no podían pasar por alto el esfuerzo de sus campeones. Y así se lo demostraron en la acogida que les brindaron por toda la Ciudad Héroe este domingo.
Podría describirles las diferentes muestras de cariño mostradas durante el periplo por las principales arterias de la Ciudad Héroe. Pero como una imagen vale más que mil palabras, mejor les dejo con estas instantáneas.
Ah, les recuerdo que hoy lunes en horas de la noche será la gala de la 102 Liga Cubana de Fútbol, en la sala de conciertos Dolores de la urbe santiaguera. Allí veremos a Mambrini y sus Diablos levantar el trofeo que los ratifica como Campeones del balompié en la Mayor de las Antillas. Nos vemos allí.