Ya están todos los que son

Categoría: Bolas y Demonios
Escrito por JORGE R. MATOS CABRALES/Foto: marca.com
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yerri mina colombia futbol rusia 2018 minuto 90La fase de grupos de la Copa Mundial de Fútbol Rusia 2018 ya es historia y salvo la debacle alemana, se puede decir que en los octavos de final estarán todos los equipos que no debían faltar.

Los últimos en asegurar su pase fueron Colombia y Japón, no sin antes probar una dosis de sufrimiento, especialmente los asiáticos. Mientras, belgas e ingleses, con sus pasaportes en los bolsillos, se dedicaron a darle minutos al resto de sus plantillas.

“Mina” de oro

El héroe de Colombia es Yerry Mina. Sí, el central del “Barça” que tantos chistes ha soportado esta temporada. Fue él quien dio la clasificación a Colombia con un golazo de cabeza en el minuto 75. Puso el balón en juego Quintero y remató como una bestia Mina, que saltó más que nadie y que mandó un misil con la cabeza a la portería de N'Diaye.

Un golazo que gritó todo Colombia, presente en masa en el Samara Arena, teñido de amarillo para gritar que su selección estará otra vez entre las 16 mejores del mundo. Senegal rozó ese honor, pero se va entre lágrimas. Lo hace con la cabeza muy alta, demostrando que es la mejor africana ahora mismo, y lamentando su fortuna en este Mundial. Empatada a puntos con Japón, se va por las tarjetas amarillas.

La noticia mala para los cafeteros es que James se resintió de la lesión que le impidió salir en el once regular en el primer partido. Así que todo parece indicar que tendrán que jugarse el pase a cuartos sin su estrella.

Japón pierde, pero clasifica

A Japón le valía empatar contra Polonia para estar en sus terceros octavos de final de la historia y parece que hicieron todo lo posible por no clasificar. Para empezar, Akira Nishino sacó un equipo revolucionario, sin Inui, sin Osako, sin Hasebe, sin Kagawa, sin Honda... y claro, lo notaron.

Es cierto que en la primera parte fueron mejores que Polonia, pero en la segunda fueron barridos por los de Nawalka, que pudieron acabar ganando por una ventaja mayor que el 1-0 final.

El partido lo resolvió un gol de Bednarek que remató una falta botada por Kurzawa. Kawashima fue el mejor de Japón y el partido se acabó con una imagen sonrojante de los japoneses jugando andando y pasando el balón en defensa para acabar el tiempo. Estarán en octavos, pero han jugado con fuego.

Bélgica quiso un poco más

Inglaterra y Bélgica no pensaron más allá de los octavos. No se estresaron, pero sudaron. No se agobiaron, pero buscaron la portería rival. Roberto Martínez introdujo a nueve suplentes y Gareth Southgate a ocho en un carrusel de cambios que parecía desembocar en un baile sin música.

Parecía que los Diablos Rojos iban a cortar con cuchara y los Tres Leones a morder sin dientes. Que iban a buscar descaradamente ser segundos sin pensar en el triunfo y fantaseando con un hipotético viaje “cómodo” y “plácido” hacia Moscú. Pero nada de eso. Dos no se pelean si uno no quiere. Pero en Kaliningrado, ambos conjuntos quisieron, y buscaron el gol y el triunfo.

Sin Kane, Lukaku, Sterling, Hazard, De Bruyne, Alli… Bélgica e Inglaterra lucharon por el liderato. Y no fue un combate nulo. Se lo llevó “Bob” (0-1) ante su amigo Gareth. No hizo falta que las amarillas entraran en juego. La selección belga se cruzará con Japón con Brasil o México esperando tras la puerta. Y el combinado inglés con Colombia... y con Suecia o Suiza retándoles en cuartos. No será un camino de rosas para los “pross”. En la última Eurocopa se las prometían felices ante Islandia y les invadieron los vikingos. El Mundial dictará sentencia.

Túnez 40 años después

Dignidad, orgullo, honra, amor propio. En el fútbol moderno donde los resultados gobiernan el presente y el futuro de los entrenadores, jugadores y equipos hay partidos, pocos, donde las emociones van más allá de los números.

Y este, entre Túnez y Panamá, ganado 2-1 por los primeros, fue uno de esos. En lo deportivo no había nada en juego, ambas selecciones estaban eliminadas antes del inicio, pero la ilusión de millones de personas estaba en cada disputa. Y nadie defraudó. Túnez acabó con una sequía de 40 años sin vencer en un Mundial, logró su segundo triunfo tras la victoria (3-1) en su debut ante México en Argentina ‘78 y cumplió con las exigencias de la prensa de su país quien calificó el encuentro como un partido donde “la victoria era obligatoria”.

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