Controversias de un balón

Categoría: Bolas y Demonios
Escrito por Jorge R. Matos / Foto: realmadrid.com
Visto: 2689

luka modric balon de oro 2018 futbol minuto 90 santiago de cubaSe acabó el “culebrón”, Luka Modric fue el encargado de quebrar el duopolio que mantuvieron por una década Cristiano Ronaldo y Lionel Messi, y se llevó a casa el Balón de Oro 2018 en una de las entregas más polémicas de los últimos tiempos.


Para muchos (entre los que no me incluyo), el mediocampista croata del Real Madrid no debió ganar en la votación, pero nadie puede negar que tenía méritos de sobra para imponerse.
No es esta la primera vez que el prestigioso galardón, entregado cada año por la revista francesa France Football, se ve afectado con elecciones que no son del agrado de una buena parte de los seguidores del más universal de los deportes; así que Minuto 90 les invita a repasar, a nuestro juicio, algunas de las ediciones más controvertidas de la historia.
Flórián Albert (1967). Sorprendió que un jugador como Albert lograse el trofeo tan solo con los títulos ganados en la liga húngara y los 28 goles que consiguió en esta. Los más críticos con esta decisión señalaron a Bobby Charlton como la gran estrella del fútbol europeo en ese momento; sin embargo, tuvo que ver como Flórián se llevaba la bola dorada.
Johan Cruyff (1974). La Copa Mundial de aquel año marcó el galardón. Dejó como máximos aspirantes a las dos grandes estrellas de Alemania y Holanda, las selecciones finalistas. Cruyff se impuso a Franz Beckenbauer en una apretada elección. Apenas le separaron 11 votos. El gran referente de la “naranja mecánica” ganó más adeptos que el líder del equipo que resultó campeón.
Igor Belanov (1986). Elección más que llamativa porque corresponde a la de un futbolista cuya carrera no resultó brillante en líneas generales. Algunas voces apuntaron a Gary Lineker (goleador del Mundial y de la Liga inglesa en ese año) o al español Emilio Butragueño (campeón de La Liga, de la antigua Copa Uefa y una histórica actuación en Querétaro, ante Dinamarca, durante el Mundial) como merecedores reales del premio. Belanov solo contó con la Recopa ganada con el Dinamo de Kiev como mayor logro.
Matthias Sammer (1996). Superó por un punto al brasileño Ronaldo, a quien le bastaron unos meses en el Barcelona para deslumbrar al mundo y presentarse como un delantero de época. Sammer presentó como aval la Champions League conseguida con el Borussia Dortmund, y con eso le bastó.
Michael Owen (2001). Quienes discuten los méritos del delantero inglés -campeón de la Copa Uefa, Copa de la Liga, FA Cup y Supercopa de Europa- defienden los que hizo Raúl. El “7” del Real Madrid venía de ganar dos Copas de Europa en tres años, alcanzó las semifinales de esa temporada y levantó una nueva Liga. Le achacaron que no había hecho nada con su selección nacional. Bueno... Owen, tampoco.
Pavel Nevdev (2003). Los críticos consideraban que Thierry Henry era el mejor en ese momento. Así y todo, el Balón de Oro premió a un jugador de 31 años que había ganado la Serie A italiana y alcanzado la Final de la Champions League con la Juventus.
Andriy Shevchenko (2004). Aquí los números lo dicen todo. Shevchenko se apuntó la Serie A con el Milán con 14 goles. El portugués Deco se hizo con la Liga portuguesa, la Supercopa, la Champions League y la Intercontinental con el Oporto, además del subcampeonato de Europa con Portugal. ¿Quieren más?
Fabio Cannavaro (2006). Italia ganó la Copa del Mundo de ese año y uno de sus jugadores se llevó el premio al mejor jugador. Recayó por primera vez en un defensa puro cuando algunos consideraban que Gianluigi Buffón lo habría merecido más. Otros preferían al francés Henry, que había destacado en la Final de la Copa de Europa -que perdió el Arsenal con el Barcelona-, fue el máximo anotador de la Premier y había llegado a la Final del Mundial.
Lionel Messi (2010). “No esperaba ganarlo hoy”, dijo Messi al recoger el Balón de Oro en el año 2010. Todo el mundo pensaba que saldría premiado un jugador español. Andrés Iniesta o Xavi, campeones del mundo con España y de casi todo con el Barcelona, se tuvieron que conformar con los dos escalones más bajos del podio. Sin duda, la burla más grande de la Fifa al fútbol español en toda su historia.
Pelé (2013). La verdadera injusticia es que, por las reglas de otorgamiento del premio en sus inicios, jugadores como Pelé nunca optaron a ganarlo. La Fifa le entregó un Balón de Oro honorífico en la gala del 2013 como reconocimiento al que está considerado uno de los cuatro grandes futbolistas de la historia, si no el mejor de todos los tiempos.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar