
Los buenos proyectos casi siempre llegan para quedarse. Ese es el caso de la Supercopa de equipos campeones del fútbol interbarrios en la ciudad de Santiago de Cuba, la cual se encamina hacia el final de su etapa clasificatoria.
Durante las últimas tres semanas, seis equipos donde militan muchos de los llamados “talentos callejeros” de la Ciudad Héroe, reforzados con algunos miembros de los tricampeones nacionales, Diablos Rojos, han derrochado fútbol del bueno en la cancha del politécnico Antonio Maceo, de la barriada de Artes y Oficios.
No necesitamos que el torneo llegue a su fin para afirmar que ha sido un éxito, más allá de algún que otro percance que pueda tener un evento, que, no olvidemos, es organizado por personas que no tienen en su poder ningún tipo de recursos, pero a los que le sobra voluntad para darle un regalo como este a la familia del balompié santiaguero.
En cuanto a lo deportivo, tras seis jornadas cumplidas (de las 10 que tiene el calendario regular), El Modelo, equipo campeón del poblado El Caney, lidera la tabla de posiciones con 11 puntos.
Los muchachos de la tierra de las frutas se han mostrado sólidos, con un gran despliegue físico y mucha solidaridad entre sus jugadores. Así lo demuestran sus números, pues hasta ahora es el elenco que menos tantos han permitido, con tres.
También hay que hablar del aporte que le ha brindado el internacional Rolando “Pitín” Abreu, protagonista de cuatro de los ocho cañonazos que han fabricado los caneyenses, quienes no deben tener muchos problemas para estar en semifinales.
Detrás del líder marchan con 10 unidades los Tigres (campeón de la Copa de Artes y Oficios), uno de los grandes favoritos precompetencia, pero que, después de un inicio desaforado (llegaron a ganar tres partidos en línea) solo han podido sumar una raya en sus tres últimas presentaciones.
Con nueve cartones va tercero el M’Ka, que participa como invitado en la lid. Los patrocinados por el bar-cafetería del mismo nombre han mostrado ser un equipo peligroso, con muchas armas y, muy importante, cuentan con la dirección técnica del italiano Lorenzo Mambrini.
Por cierto, las palmas para el estratega transalpino, quien, a pesar de su jerarquía, no dudó en aceptar participar en un evento interbarrios, para compartir sus conocimientos y dar su apoyo incondicional al desarrollo del fútbol santiaguero, y cubano en general.
Los puestos de clasificación los cierra el LED-Juventus (titular de la Copa del centro urbano Abel Santamaría), dueño de ocho puntos. Por cierto, en este conjunto milita uno de los jugadores que más se ha destacado en la Supercopa, el volante Jonathan Revilla (colíder anotador con cuatro), quien, además, es el único que ha logrado un hit-trick en lo que va de torneo.
Para el puesto cinco está Eben-ezer (monarca de la Copa 26 de Julio), quien parece estar en franca recuperación y tras perder cuatro partidos al hilo, ha logrado seis unidades en sus últimas presentaciones.
Y, finalmente, en el sexto escalón, el Real Terrazas (campeón de la Copa Dagoberto Carón), quien, a pesar de estar rezagado, aún mantiene opciones reales de “colarse” entre los cuatro grandes.
Como ven, todavía puede pasar de todo en una Supercopa que ha contado con el patrocinio de varios centros recreativos de la urbe, entre los que están el Rock-Café Plus, M’Ka, Club LED y St. Pauli; así como el aporte en la parte arbitral de referees de talla nacional e internacional, como lo son Marcos Brea y Modesto Hierrezuelo.
Bienvenido este proyecto, donde, más allá del equipo que salga triunfador, el verdadero ganador es el más universal de los deportes en esta “tierra caliente”. Nos vemos en la cancha.