Los discípulos de Mozart

Categoría: Bolas y Demonios
Escrito por JORGE R. MATOS CABRALES
Visto: 1956

Minuto 90 26 11 2015¿Cuál será la sinfonía de hoy? Imagino que eso pensarán muchos una vez que comienza a jugar el Fútbol Club Barcelona. Y no es para menos, pues en apenas siete días han deleitado a todos los seguidores del balompié universal con una verdadera armonía sobre la cancha.
Primero le tocaron el Minueto 4 al eterno rival, Real Madrid, y después endulzaron los oídos de la Roma con el Concierto 6. Así mismo, 10 goles en dos juegos. Una cifra que atemoriza al contrario que sea y deja bien claro que lo del triplete en la pasada campaña no fue suerte ni mucho menos.
Los discípulos de Mozart lo tienen claro: el arco bien custodiado por el chileno Claudio Bravo, un portero que goza del mejor momento de su carrera deportiva. Por delante de él, una defensa que ha ido de menos a más, liderada por dos colosos como Gerard Piqué y Javier Mascherano.
Las cuerdas están encabezadas por los maestros de ceremonia Andrés Iniesta y Sergio Busquets, y adelante...bueno, nada más y nada menos que los tres tenores: Lionel Messi, Luis Suárez y Neymar Junior. Casi nada.
El "Barça" te genera fútbol por todos lados. Lo mismo te destroza por el medio a base de paredes y triangulaciones relampagueantes, que te rompe la línea defensiva con la incorporación de los laterales como dos extremos más, o te liquida a la contra con apenas tres toques al balón.
Ese es el sello de este Barcelona del técnico Luis Enrique, que cada vez se parece menos al "dream team" de Pep Guardiola, pero al igual que aquel, es capaz de arroyar a cualquiera que se le ponga enfrente.
Curiosamente Luis Enrique llegó al banco del conjunto culé en el momento que todos daban por terminado un ciclo en el Barcelona. Aquel que lideraban Puyol y Xavi, y que ya tenía como piedra angular a Lionel Messi. Menudas sorpresas se deben llevar hoy en día los que no daban ni un penique por el "Barça".
Esta versión del conjunto "azulgrana" se podría decir que es más práctica. Si bien mantienen rasgos de la era de Pep, como la asfixiante presión sobre el rival, para recuperar la pelota lo más rápido posible y mantener el asedio en campo ajeno, la visión de "Lucho" es la de mover más rápido el esférico y con mayor verticalidad, y de esa forma evitar aquellas largas y cansonas posesiones que al final terminaron neutralizadas por equipos que se parapetaban en el borde de su área y después mataban al contragolpe.
Solo una mancha tiene el Barcelona de Luis Enrique. Fue en la Supercopa de España, ante el Athletic de Bilbao. En aquella ocasión los de la ciudad condal parecieron menospreciar a un rival que, si bien no se les puede comparar en calidad de plantilla, sí tiene corazón y fe suficiente para sacarle un resultado positivo a cualquiera. El marcador fue duro (5-1 global) y aleccionador, y desde ese momento, los "blaugranas" han sorteado todos los inconvenientes que les ha reservado la temporada para mantenerse líderes en las competencias que disputan.
Primero la imposibilidad de sumar refuerzos hasta el venidero mes de enero y luego de plaga de lesiones han mantenido al límite a una plantilla que, hasta el momento, ha marcado 29 goles en la Liga Española (líder) y ya garantizó el liderato de su grupo en Champions League.
Es cierto que queda mucho por desandar y como ya advirtió el mismísimo Luis Enrique: "ahora estamos subidos en la ola de los elogios y eso puede hacernos daño...aún no hemos logrado nada". Sus palabras son sabias, pero me pregunto: ¿A qué equipo no le gustaría surfear en esa ola?

Comentarios   

#1 Pinto 27-11-2015 13:52
Eso es profesionalidad Matos!!! Muy bueno!!!!!
Citar

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar