Gracias por todo Cruyff

Categoría: Bolas y Demonios
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johan cruyff futbol santiago de cubaHa muerto Johan Cruyff, aquel jugador que volaba, que le dio magia al fútbol con la teoría de los espacios. En su práctica introdujo a genios a los que inculcó inteligencia, picardía e hizo de “Pep” Guardiola su mayor discípulo en la disciplina de amagar al contrario para dejarlo en el suelo.

Su consecuencia es el “Barça” actual, y por tanto Messi, que llegó más tarde, pero al que el sistema de Cruyff le sirve como un guante mágico.

Se ha ido el padre, el dueño de la idea, el que cambió la mentalidad de un club desde el campo y desde el banquillo. Su influencia fue tal, que no es nada aventurado afirmar que, si España llegó a ganar un Mundial y dos Eurocopas, fue en gran parte gracias a este holandés genial que por encima de todo dignificó el deporte que más amaba.

“El Flaco”, como le llamaban mucho, es irrepetible. Sus adversarios, como Jorge Valdano, decían que de él se quedaba a su paso veloz el perfume de un extraterrestre que hacía con el balón lo que le daba la gana, hasta cuando no lo tocaba. Hizo mejor el fútbol y, por tanto, a casi todo un planeta nos mejoró la vida.

Fue él quien pobló el campo de centrocampistas pequeñitos y rápidos, el que pensó que no era necesario poner un tanque como delantero centro que se limitara a rematar balones, el primero que torturó a los porteros haciéndoles jugar con los pies para que fueran el primer jugador del ataque y no el último de la defensa.

Cruyff se ha ido porque ni un titán como él puede ser físicamente inmortal. Pero la inmortalidad la tenía asegurada desde mucho antes del día en el que el cáncer ha sido el primero y el último en llevarle la contraria.

Johan Cruyff no inventó el Barcelona, ni mucho menos, pero le devolvió el orgullo. Aterrizó en los años 70 en un club en blanco y negro y le dio la alegría de ganar una Liga que no se conseguía desde los tiempos de Suárez y Kubala, poniendo un freno a un Real Madrid indomable.

Fue una figura controvertida porque iba en su personalidad. A mucha honra, era de los que no dejaba indiferente a nadie, pero siempre supo que el verdadero fútbol es el de los jugadores. Gracias por todo genio, ahora podrás llevar tu magia al cielo.

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