Road to Milan

Categoría: Bolas y Demonios
Escrito por JORGE R. MATOS CABRALES
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real madrid manchester city santiago de cubaLo que había sido un mal presagio en la ida de las semifinales de la UEFA Champions League terminó de confirmarse en la vuelta. Los cuatro protagonistas ofrecieron muy poco fútbol y quedaron en deuda con los que esperaban partidos frenéticos.
No es cuestión de ponerse a discutir el pasaje de los dos equipos de Madrid: tanto Atlético como Real hicieron lo que necesitaban para avanzar y, a esta altura de la competencia, eso es lo que importa y lo que queda.
Ya en la ida entre Manchester City y Real Madrid habíamos comentado lo pobre que había sido el partido entre dos de los planteles más ricos del fútbol mundial. Y en el "Bernabéu", lamentablemente, la cosa no cambió demasiado. Los arqueros trabajaron poco, ya que ambos equipos pensaron mucho más en conservar la pelota como estrategia para anular al rival que para crear situaciones de gol.
El problema es que este Real Madrid, el de Zidane, privilegia el equilibrio, e incluso sin Casemiro en campo pudo mantenerse balanceado, pero a costa de perder llegada.
Del otro lado, Manchester City hizo muy poco para ganar. También careció de peso en ataque, sobre todo porque Kevin De Bruyne no se quedó de punta. Se sumó al mediocampo para cuidar las subidas rivales y al tirarse tan atrás le quito compañía a Sergio Agüero.
Lo dije hace unas semanas y lo repito: Para mí París Saint Germain era mucho más que el City, pero no fue el que tenía que ser a la hora de la verdad. No sacó ventajas en casa y, en la revancha, antes de la media hora ya se había quedado con un mediocampo totalmente diezmado.
atletico de madrid futbol santiago de cubaUn día antes, Bayern Munich y Atlético de Madrid también se calzaron los mismos trajes que en la ida, con los alemanes como dueños absolutos del balón y los españoles a la espera. Y si hubo un momento durante toda la serie en el que los de Guardiola pudieron imponer sus condiciones, fue en el primer tiempo, en el que hubiera sido lógico que se fueran 2-0 al descanso si Thomas Müller concretaba el penal.
Al no haber tomado esa ventaja, dejó al "Atleti" con la posibilidad del empate, algo que los de Simeone no iban a desaprovechar. Y cuando llegó ese gol quedó claro que iba a ser muy difícil para el Bayern marcara los dos que necesitaba.
A este Bayern de las últimas épocas le faltó la contundencia ofensiva de otros momentos. Es cierto que perdió a Robben y que tuvo poco a Ribéry, pero también gastó mucho y todavía los refuerzos no pagaron dividendos. Porque ni Douglas Costa ni Koman han hecho aportes similares al de las grandes figuras, y Götze ha jugado muy poco.
Tampoco le funcionó a "Pep" su intento de cambiar jugadores pensando que el que va a entrar le suma más que el que saca y, en definitiva, se marcha a Manchester City sabiendo que su ciclo en el conjunto bávaro va a ser juzgado por no haber podido ganar la "Champions".
La falta de fútbol en las semifinales, en todo caso, se compensa por el crédito que se abre ante una Final con mucho atractivo, por el duelo entre vecinos que además repite la de hace dos años. Si Atlético de Madrid vengó en semifinales la caída en su primera finalísima de Copa europea, en 1974 ante el Bayern, ahora irá por otra venganza, ante su verdugo en 2014.
Faltan tres semanas todavía, que serán claves para recuperar a los lesionados y llegar -los dos- completos a Milán. En el medio, tendrán dos fines de semana a los que se suma un tercero en discordia, el Barcelona, que ahora es más favorito todavía para quedarse con la Liga. Pero esa es otra historia que, obviamente, tiene una relevancia mucho menor que la posibilidad de hacer historia a nivel continental.

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