Isis Nayara del Río, maestra del seminternado Lidia Doce, nos cuenta las medidas que toman para proteger a los niños del contagio: “Primero, la labor educativa. Les explicamos con lenguaje apropiado qué es el coronavirus y las últimas noticias al respecto. Los niños son muy inteligentes y entienden mucho más de lo que los adultos creen. Les enseñamos las medidas higiénicas que deben tomar, y ponemos en práctica varias de estas, como lavarles las manos cada cierto tiempo, les recordamos cómo deben saludarse, toser, etc. Ellos entienden perfectamente, y lo repiten en sus casas”.
Dolores Griñán, vecina del centro de la ciudad, no cree que el pánico sea una medida de protección. “Cada quien debe tomar las medidas higiénico-sanitarias necesarias, los medios de comunicación repiten constantemente cuáles son, y deben seguir insistiendo. Hay que comunicarse con el consultorio o el policlínico ante los síntomas, porque es mejor descartar una enfermedad menos preocupante a padecer el coronavirus y tratarse muy tarde, cuando haya complicaciones o ya se haya contagiado a mucha gente”.
Concepción Foubelo, con 83 años de edad, está entre el sector poblacional que más riesgo corre con la enfermedad. “Yo casi no salgo de la casa, no me meto en aglomeraciones. A los vecinos que me visitan les pido que me saluden correctamente, y ellos entienden que por mi edad y mis enfermedades previas, corro más riesgo. A mi familia, que vive conmigo, le recuerdo que se laven las manos apenas lleguen de la calle, aunque no tengo que hacerlo porque ellos están decididos a cuidarme. No tengo por qué contagiarme pero si me pasa… La gente joven y sana no se preocupa tanto por el coronavirus pero a mi edad, se entiende mejor el peligro”.
El doctor Ramón Rosel Guzmán, vicedirector de Higiene y Epidemiología del policlínico Carlos J. Finlay, nos comenta algunas medidas tomadas a nivel de base: “Las medidas empiezan desde las fronteras. Hay escáneres para medir temperatura, todo paciente que tenga 37 grados o más va directo a ingreso. Pero como la enfermedad tiene un periodo asintomático, ahí entra la importancia de los consultorios y policlínicos: cada policlínico recibe un listado de los viajeros en su zona, se les visita regularmente, si se ve un síntoma, se ingresan. Controlamos a los recién llegados durante 14 días, que es el tiempo máximo que pueden tardar los síntomas en aparecer. Si no han presentado ninguno en ese tiempo, se cierra la vigilancia”.
El coronavirus tiene un índice de mortalidad baja, pero puede ser mortal y ya ha matado a muchas personas alrededor del mundo. Si bien el pánico no servirá de nada, tampoco debemos tomárnoslo a la ligera.