
El agradecimiento de los pacientes recuperados y sus familiares deviene la mayor satisfacción para el santiaguero Jaime Zayas Monteagut, quien desde el 13 de abril asiste a los contagiados con el virus SARS-CoV 2 en la ciudad de Turín, Italia.
Graduado en 1996, el especialista en Medicina Interna cuenta con cursos de postgrado en Cuidados Intensivos y Urgencias e integra el Contingente Internacional de Médicos Especializados en Situaciones de Desastres y Graves “Henry Reeve”.
Para el doctor Jaime, como le conocen en el hospital clínico quirúrgico “Dr. Juan Bruno Zayas Alfonso” de Santiago de Cuba, donde labora, el enfrentamiento a la COVID-19 en la región de Piamonte constituye su primera vez dentro del “Henry Reeve” y una oportunidad para reafirmar los principios del internacionalismo cubano.
En diálogo con la Agencia Cubana de Noticias, vía Messenger, el galeno considera el trabajo conjunto con los profesionales italianos como muy positivo, en tanto el intercambio de experiencias permite validar los procedimientos de enseñanza de la medicina en la Isla.
Zayas Monteagut sostiene que aplican la tecnología existente en el hospital sin renunciar al método clínico, propio de la escuela cubana y de gran efectividad para el diagnóstico, y a la discusión de los casos, y destaca la empatía de los especialistas latinos con los caribeños, debido a la preparación de estos últimos.
Aunque el traje de protección individual se vuelve incómodo a la hora de usar el estetoscopio, toda una odisea –dice en broma-, vale la pena porque los enfermos reconocen y agradecen las tantas atenciones de los médicos cubanos, sobre todo los ancianos, mayoría en este país con una expectativa de vida superior a los 80 años.
Como ocurrió años antes, cuando cumplió misión internacionalista en Venezuela, su esposa Vivian Puente Maury, también doctora, quedó al cuidado de sus dos hijos menores, y uno de ellos continúa los pasos de sus padres, en una especie de tradición por salvar vidas.
Mientras su madre permanece en el municipio Songo-La Maya, junto a su hermano e hijo mayor, Jaime Zayas Monteagut se aferra a la idea de luchar contra el nuevo coronavirus e incorporar más cintas blancas al “Árbol de la Paz” en Turín.
