La Habana, 13 feb (PL) El escritor italiano Carlo Frabetti afirmó que si bien el libro se convierte cada vez más en una mercancía porque el poder de publicación se concentra en pocas manos, todavía existen editoriales de la resistencia.
Pese a la hegemonía de los monopolios, en el mundo de la literatura infantil y juvenil persiste desde los últimos 20 años una tendencia a difundir obras que alimenten la imaginación e inviten a reflexionar, dijo durante una conferencia en la Feria Internacional del Libro de La Habana (FIL).
Tuve la suerte de empezar a escribir libros infantiles en ese momento, cuando ya no resultaban tan interesantes esos textos moralizantes para transmitir supuestamente buena costumbres disfrazadas en pequeñas anécdotas, confesó.
Aunque están obsoletos esos panfletos de moralina religiosa, persiste un maniqueísmo del bien y el mal igualmente nefasto, y todo ello para difundir de una forma pasiva los modelos establecidos, señaló.
A juicio de Frabetti, la lectura se ha convertido en el único espacio de libertad donde niños y niñas pueden desarrollar su imaginación, en tanto la narrativa para adultos y jóvenes se suscribe mucho más a términos comerciales y se escriben por encargos.
Por otra parte, añadió, la publicación de libros en Cuba no está guiada por tales criterios, sino por el deseo de difundir la cultura entre todos.
El autor cubano Enrique Pérez Díaz destacó cómo las creaciones de Frabetti beben de grandes poetas, filósofos y matemáticos.
Su forma coloquial de escribir hace que llegue a muchos jóvenes, pero no permite concesiones comerciales, la suya es una literatura de autor, apuntó.
También nos ayuda a romper las barreras del bloqueo de Estados Unidos, desde el año 2000 publica con editoriales locales varias de sus obras, que hasta la fecha llegan a una veintena. De tal forma, es ya un entrañable de los lectores cubanos, subrayó.
Carlos Frabetti es un matemático y escritor italiano, que reside en España y publica habitualmente en idioma castellano. Títulos suyos como Malditas Matemáticas, Calvina y El vampiro vegetariano han tenido una cálida acogida por la crítica y el público infantil.
En esta edición 26 de la FIL presenta su libro Liberespacio y en años anteriores, cedió a Cuba los derechos de autor de la mayoría de sus creaciones.