Alonso fue la primera latinoamericana en encarnar el personaje y, de acuerdo con la crítica mundial, su construcción del papel sigue siendo una de las más logradas.
La sala García Lorca del Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso acogiò la puesta dos fines de semanas seguidos, los correspondientes a 17, 18, 19 y 24, 25 y 26 de febrero.
Con algo de leyenda y toques de misterio, Giselle ejerce un encanto sobre público y artistas que ni el paso del tiempo logra amilanar pues, una técnica impresionante no alcanza para encarnar el papel cuyo retos primordiales aparecen por actuación y estilo.
La bailarina italiana Carlota Grisi, la primera intérprete del personaje en 1841, cautivó a la audiencia del siglo XIX en París y delineó algunos matices que sus seguidoras se vieron obligadas a desarrollar después, cada una según la personalidad particular y sin descuidar los requerimientos del Romanticismo.
De acuerdo con la crítica especializada, a la versión cubana de Alonso la distingue el excelente montaje del drama, el carácter, la fuerza y la comunicación entre todos los personajes.
Giselle cuenta una historia de amor, engaño, locura y vida más allá de la muerte.
Algunos de los protagonistas de la pieza fueron Viengsay Valdés, Sadaise Arencibia, Anette Delgado y Dani Hernández.
Como atractivo de la temporada, en los papeles protagónicos de Giselle y Albrecht debutaron Grettel Morejón, Patricio Revé, Raúl Abreu y Rafael Quenedit, mientras Claudia García y Julio Blanes se estrenaron en la Reina de las Willis e Hilarión, respectivamente.
La Habana 18 feb (PL) El Ballet Nacional de Cuba (BNC) inaugurò en esta capital una temporada de la obra cumbre del Romanticismo, Giselle, en versión coreográfica de su directora Alicia Alonso.