
Pinar del Río, 25 jun (ACN) Pinar del Río, provincia de mayor área boscosa de Cuba, mantiene como prioridad el manejo, fomento y reordenamiento de sus bosques, en aras de materializar la sostenibilidad en la rama.
Un buen exponente de estas prácticas, resulta la Empresa Agroforestal de La Palma, que sobrepasa los planes productivos de semillas y duplica el número de espacios a plantar en 2017, lo cual contribuirá a proseguir elevando la superficie cubierta de árboles.
Entre otros factores los avances se corresponden con la destacada labor en esas tareas, que tienen como base los viveros, donde se crean las condiciones para que las plantas crezcan saludables, según especialistas.
Con peso en los principales indicadores productivos del territorio y reconocida como líder del sector en Vueltabajo, la entidad pinareña, cumplió con la producción de madera aserrada de coníferas y otras latifolias al 117 por ciento y al 129 la madera rolliza, en los cinco primeros meses del año.
En el actual calendario se pronostica en casi 15 mil metros cúbicos el aporte de madera de sus aserríos, al tiempo que varias de sus unidades se preparan para la exportación de 542 toneladas de carbón vegetal, de acuerdo con Tele Pinar.
La resina de pino, de donde se extraen la trementina y colofonia, sustancias de gran uso en la industria química, son otros renglones de valor producidos en la entidad, a lo cual se suman cujes de tabaco, módulos de envases y otros artículos confeccionados de manera industrial y artesanal
Más de una decena de formaciones boscosas están representadas en la región y entre las más abundantes sobresalen los pinares, eucaliptos y encinares, en tanto en Guanahacabibes, reserva mundial de la biosfera, radican las mayores potencialidades de maderas duras y preciosas.
La provincia de Pinar del Río produce alrededor del 40 por ciento de la madera aserrada de Cuba
Los bosques de la ínsula fueron saqueadas durante siglos, situación que se revirtió, definitivamente, a partir de 1959.
Cuba cerró el pasado año con un índice de boscosidad de 31.15 por ciento lo que le permitió crecer en 57 mil hectáreas (ha) de bosques más que en 2015, según informan páginas digitales.
Su profusa diversidad biológica, entre otros factores, ofrece un amplio espectro para el desarrollo de investigaciones relacionadas con el aprovechamiento racional de esas áreas y a ello se añade el alto nivel científico técnico de ese sector en la Isla, sustentado en la existencia de la enseñanza tecnológica y superior, entre otras ventajas.