
La Habana, 28 dic (ACN) La Contribución Territorial es un fondo que ceden las empresas cubanas a los gobiernos municipales en aras de promover el desarrollo local, y que a pocos años de su implementación ha tenido impactos positivos en la capital.
En La Habana, esos montos se han destinado a obras de impacto social como la reparación de casas de cultura, consultorios médicos, bibliotecas y unidades del Sistema de Atención a la Familia, y más recientemente en la recuperación de locales afectados por el paso del huracán Irma.
Dos ejemplos de su empleo en la provincia son la rehabilitación del centro recreativo Río Cristal, ubicado en Boyeros, para el disfrute de la familia capitalina, y la construcción del segundo gran centro materno de La Habana, con capacidad para 50 camas y servicios especializados propios, en el reparto La Coronela, La Lisa.
Precisamente en este último municipio, con el propósito de salvaguardar el fondo de la contribución territorial y darle un uso eficiente que beneficie al pueblo, surgió el proyecto Revolución por acuerdo de su Asamblea del Poder Popular.
Según Guillermo Reyes, coordinador del grupo de trabajo, la idea nació en 2015 debido al déficit de personal capacitado en las instalaciones de Vivienda y Planificación Física del territorio, por lo que se acordó realizar un convenio con la Unión Nacional de Arquitectos e Ingenieros de la Construcción de Cuba (UNAICC).
Señaló que en abril de 2016 lo tenían conceptualizado, y le dieron ese nombre debido a todo lo que debía ser cambiado, como refiere el concepto de Revolución pronunciado por el Comandante en Jefe Fidel Castro.
A decir de Reyes, pudieron constatar que en algunos casos se otorgaba dinero para construir, pero no se contemplaban los gastos del proceso de inversión, y que los contratos en muchas ocasiones beneficiaban únicamente a los constructores y no incluían la protección del cliente ante la mora o falta de calidad en la ejecución de la obra.
Precisó que unido a eso se efectuó una colaboración con la Dirección Municipal de Vivienda, y actualmente en cada Consejo Popular existe un profesional que trabaja en función del diagnóstico, desarrollo y solución de los planteamientos de la población.
Además, afirmó, gracias a esta iniciativa, los proyectos comunitarios que se hagan cuentan con un especialista para asesorarlo y efectuarlo de manera rápida.
También se creó un equipo destinado a elaborar un plan de reordenamiento territorial urbano, el cual marca la ruta a seguir en aras de explotar las potencialidades del municipio, se realiza una revisión de capacidad de respuesta ante el riesgo de desastres en el sistema de salud de La Lisa y se valora la construcción un hospital o un policlínico que brinde respuesta a las necesidades locales, expresó.
Reyes explicó que tienen un grupo de fuentes renovables de energía, y que ya comenzaron a establecer contactos para introducir celdas fotoeléctricas y calentadores solares en las cubiertas, como una estrategia de desarrollo para el ahorro energético.
A los miembros de la UNAICC les toca cumplir el legado del Comandante en Jefe Fidel Castro y llevar el desarrollo científico-técnico del país al máximo nivel, en beneficio del pueblo, dijo.
Esta iniciativa, que nació en el capitalino municipio de La Lisa y que en lo que va de año ha permitido el ahorro de cerca de un millón y medio de pesos, cuenta con la atención del Consejo de la Administración Provincial, y a decir de su coordinador existen intenciones de extenderla al resto de la ciudad.