Matanzas, Cuba, 13 mar (PL) La Feria Internacional del Libro, FIL-2016, dedicó su jornada en esta subsede al centenario de José Soler Puig, considerado entre los escritores más importantes del siglo XX en Cuba.
El acercamiento a la obra del gran novelista estuvo a cargo del narrador y ensayista Alberto Garrandés, quien disertó sobre la producción literaria del autor de Bertillón 166, Premio casa de las Américas en 1960; El pan dormido, El caserón y Una mujer.
Al final de la exposición se vendió el texto El derrumbe, del citado novelista (1916-2016), perteneciente a la colección Centenario de la casa editora Santiago.
Gran afluencia de público disfruta este sábado del centro histórico de la urbe, a 100 kilómetros al este de La Habana, donde se encuentra el recinto ferial de la Fiesta de las letras, que comenzó aquí el 9 de marzo y terminará mañana.
Según datos del Centro Provincial del Libro y la Literatura de Matanzas suministrados a Prensa Latina, unos 90 mil ejemplares fueron puestos a disposición de los lectores, y los títulos más solicitados son los destinados a niños y jóvenes.
El programa de este penúltimo día incluyó la presentación de libros sobre artes visuales; y la peña del Maíz Regado en la casa de las letras Digdora Alonso, mientras en el céntrico parque La Libertad actuó el Circo Espectro.
La XXV edición de la FIL tiene como país invitado a Uruguay, y está dedicada a los intelectuales Lina de Feria y Rogelio Martínez Furé, que ya recibieron el reconocimiento de las autoridades de gobierno y de los artistas matanceros.
Entre los invitados especiales figuran el ensayista y profesor brasileño Alex Castro, especialista en temas de la esclavitud; y el poeta chileno Christian Gómez.
Conferencias, encuentros con escritores, conversatorios, exposiciones, y tertulias poéticas forman parte de la amplia agenda de la cita, donde la biblioteca Gener y del Monte es la sede del pabellón infantil.
Para promover obra funcionan también la filial de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, la editorial Vigía, el Patio Colonial, la librería-café la Fuente de Castalia y la Casa de la memoria escénica.