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Más de 1 290 000 libros vendió la 27. Feria del Libro en Cuba
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- Categoría: Culturales
- Escrito por M.Sc. Miguel A. Gaínza Chacón / Fotos: Daniel Houdayer
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Santiago de Cuba, mayo 14.- Durante los tres meses y medio: del 1. de febrero al 13 de mayo que duró la 27. Feria del Libro de 2018 en Cuba dedicada al Dr. Eusebio Leal Spengler y a China como país invitado de honor, se vendieron 1 292 744 ejemplares, o sea 123 589 más que en similar festejo de 2017.
Lo anterior se conoció en la sesión de clausura nacional del encuentro, efectuada en el Salón de los Vitrales de la Plaza de la Revolución Mayor General Antonio Maceo, en esta ciudad, y que representó también, el cierre de la fiesta en Santiago de Cuba, luego de cinco días de celebraciones.
El primer segmento de la venidera Feria Internacional del Libro será del 7 al 17 de febrero de 2019 como es habitual en La Habana, y el autor homenajeado será el Premio Nacional de Literatura Eduardo Heras León, “maestro de generaciones de escritores de excepcional pedagogía, combatiente de Girón, cubano de pura cepa, narrador incansable.
“Nación entrañablemente amiga, con una rica cultura y donde el internacionalismo cubano puso en alto sus banderas de hermandad solidaria: la República Argelina Democrática y Popular será el país invitado de honor en la cita venidera.”

La información precedente la ofreció Juan Rodríguez Cabrera, presidente del Instituto Cubano del Libro, quien hizo un recuento del evento literario en el territorio del Archipiélago.
Explicó, que la feria fue visitada por 2 147 305 personas de todas las edades, es decir: 30 000 más que en 2017, y se refirió a un aspecto que pudiera parecer negativo pero deseable para los propósitos estratégicos de la Feria: es el hecho de que a pesar de haber vendido más libros se ingresaron 733 326 pesos menos, como resultado de un gran esfuerzo en la economía editorial, que permitió rebajar los precios en las ventas de ejemplares al público en La Cabaña, en La Habana, y en la mayoría de las provincias.
El balance global del encuentro muestra cómo el país hizo ese gran esfuerzo para celebrar una reunión que es profundamente subsidiada desde la producción de cada ejemplar.
“También es cierto –dijo el Presidente del ICL-- que podemos hacer una feria que le llegue a la familia cubana como espacio donde pueda satisfacer sus expectativas.”
Y mencionó para avalar la afirmación precedente, programas bien concebidos y conocidos a tiempo; mayor cantidad de novedades; atención especial al movimiento autoral y su participación activa en la preparación y desarrollo de cada hecho cultural, ampliando los espacios dedicados al programa de la lectura.
Asimismo, dar mayor asistencia y visualización del libro digital; lograr actividades que dejen una huella imborrable en los participantes, buscando diversidad e interactividad con los asistentes, y señaló la necesidad de mantener el principio de que a cada Feria del Libro debe concurrir lo que le es afín, no productos chatarra.
En todo el país se puso mucho empeño en el festejo pero hubo territorios que sobresalieron y Rodríguez Cabrera los detalló: la Capital, Pinar del Río, Artemisa, Mayabeque, Villa Clara, Sancti Spíritus, Ciego de Ávila, Las Tunas, Isla de la Juventud, “y la siempre heroica provincia de Santiago de Cuba, donde se ha hecho tradición cerrar la feria, gracias a su hospitalidad y eficiencia integral para acoger a todos los visitantes”.
Saludó en nombre del evento a las madres cubanas y entre ellas a las santiagueras, por el Día de las Madres, y apuntó: “Bien saben ustedes que no bastan los 365 días del año para homenajear, agradecer y admirar la proeza que la mujer construye cada día. Lo que hemos dicho no debe evitar que especialmente felicitemos a Marta Rojas aquí con nosotros; una periodista, escritora y revolucionaria que sintetiza mucho del virtuosismo y la valentía de la mujer cubana”.
Habló de Eusebio Leal Spengler, hombre sencillo y sobresaliente en cada tarea en la que se empeña, y de China, país de cultura milenaria cuya delegación artística la integraron más de 200 personas; igualmente se refirió a Enrique Núñez Rodríguez, gloria de las letras cubanas.
Dijo Rodríguez Cabrera, que la calidad de la programación en La Cabaña y en las provincias enriqueció jornadas inolvidables dedicadas a la familia cubana, y especialmente a los niños y a los jóvenes.
En esa sesión final del evento, la Feria fue calificada como hija genuina de la Revolución y del pensamiento creador del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, quien la ideó, la desarrolló y la convirtió en una reunión de masas de profundo arraigo popular que esencialmente contribuye a elevar la cultura del pueblo, destinatario principal de este gigantesco esfuerzo que el país realiza en condiciones económicas difíciles y a pesar del bloqueo recrudecido del imperialismo yanqui.
“No cabe dudas – añadió el directivo del ICL-- de que escritores, editores, traductores y otros trabajadores del libro junto a la poligrafía nacional y todos los factores posibles, hicieron posible que el 1. de febrero quedara inaugurada esta edición de la feria, con más de 600 novedades y más de 4 000 títulos, no solo de novedades sino también de los inventarios disponibles, junto a un significativo surtido de los libros técnicos del MINSAP, del MINED, el MES y el Inder que ya no tendrían otro uso.”
Explicó que hubo una rebaja de precio ostensible pues en 2017 el promedio por libro fue de 10.40 pesos cubanos, y ahora en 2018 llegó solo a 7.50 pesos, un movimiento que continuará para que más ejemplares sean adquiridos por una cantidad mayor de público.
Explicó que se han creado los instrumentos necesarios para el Observatorio Cubano del Libro y la Lectura. Añadió, que hay criterios de que se lee menos; otros, que se lee más a través de todos los medios disponibles tanto libro físico como digital.
Rodríguez Cabrera apuntó que “la cultura llega a cada persona multifactorialmente pero quien lee con sistematicidad siempre tendrá una ventaja indiscutible para conocer nuestro universo y acercarse a los complejos procesos políticos, económicos y sociales que mueven al mundo de hoy.
“Diversos responsables en nuestra sociedad hoy tenemos el deber de unirnos, cada uno en su posición, para lograr que el programa de la lectura fructifique y se convierta en un objetivo primordial del Instituto Cubano del Libro, del Ministerio de Cultura, del Ministerio de Educación, de la Biblioteca Nacional José Martí y el sistema de bibliotecas públicas del país junto a los medios de difusión masiva, los Joven Club de Computación y la familia.
“Los niños, adolescentes y jóvenes son el primer objetivo de este esfuerzo conscientes de que un maestro que no lea y una familia disfuncional serán un serio obstáculo en esta batalla.”
Expuso, que entre múltiples esfuerzos que de forma conjunta ya realiza el Grupo de Trabajo para el Programa Nacional de la Lectura y bajo la orientación del Ministerio de la Cultura, en junio se pondrá en marcha “El Libro del Mes”, o sea, un esfuerzo por visualizar obras literarias trasmisoras de valores a través de las bibliotecas públicas y escolares, las librerías, programas televisivos afines, La Mochila de los Joven Club de Computación, todo para fomentar los hábitos de lectura en la población cubana, fundamentalmente en las edades más tempranas.
“Qué mejor autor para inaugurar esta etapa de trabajo que José Martí con el Ismaelillo, de Letras Cubanas e ilustraciones de nuestro Fariñas, para arrancar en junio.
“En esta dirección, y no exento de un intenso trabajo de búsqueda y selección de lo mejor de la literatura, la música y el cine --cubano y universal--, el Ministerio de Cultura y el Instituto Cubano del Libro junto a otros esfuerzos, pondrán a disposición de casas de cultura, bibliotecas públicas y otras instituciones unos 500 discos externos los que podrán servir de base para continuar la batalla por elevar la cultura del pueblo.”

Anteriormente a las palabras del Presidente del ICL, se desarrollaron dos emotivas presentaciones de libros en el Salón de los Vitrales: la de “Cien horas con Fidel”, en su cuarta edición, a cargo de Luis Morlote Rivas, vicepresidente primero de la UNEAC y el autor, el periodista español Ignacio Ramonet, y de “Hasta siempre Fidel”, de Rosa Miriam Elizalde, a cargo de Abel Prieto, ministro de Cultura.

A la sección final de la 27. Feria del Libro en Cuba asistieron los miembros del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC) Lázaro Expósito Canto, primer secretario del PCC en la provincia y Beatriz Johnson Urrutia, vicepresidenta del Consejo de Estado y de Ministros y Presidenta aquí de la Asamblea Provincial del Poder Popular; además, Rubiel García González, presidente nacional de la AHS; Lilian Mendoza Estrada, presidenta de la Brigada de Instructores de Arte José Martí; Orisel Chacón Rivas, directora provincial de Cultura; Reyna Gretchen Menéndez Rivas, directora del Centro Provincial del Libro y la Literatura; Rodulfo Vaillant, presidente de la UNEAC en Santiago de Cuba y escritores, artistas, intelectuales, editores, Premios Nacionales...
Las palabras de cierre en la intervención de Rodríguez Cabrera fueron largamente ovacionadas:
“Querido Fidel, hoy al cerrar la 27 edición del evento del libro que tú creaste para el bien del pueblo, concientes de que lo primero que habrá que salvar siempre será la cultura, te decimos que todos los que ante ti respondemos porque cada vez sea el evento que tú soñaste para hacer de cada cubano un mejor ser humano, batallaremos sin descanso por hacerlo posible.”
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