El maestro Martín Piecuch califica de “asombrosa” a la Orquesta Sinfónica de Oriente

Categoría: Culturales
Escrito por M.Sc. Miguel A. Gaínza Chacón
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La Sinfónica de Oriente la chellista Gabriela y el maestro Martín Piecuch

Santiago de Cuba, junio 18.- El más entusiasmado de la velada fue el maestro estadounidense Martín Piecuch, de entre quienes participaron en el concierto que protagonizaron la noche del sábado último en la Sala Dolores, del centro histórico de esta ciudad, la Orquesta Sinfónica de Oriente (OSO) y la solista invitada, la chellista cubana Gabriela Nardo López.


Maestros instrumentistas y otros invitados en la Sala ratificaron lo que ya se había adelantado: que la presencia de Piecuch como director ocasional de la OSO ha sido un acontecimiento trascendental en Santiago de Cuba, en el quehacer de la música clásica.
En esta ocasión, en la “Dolores”, el maestro Martín Piecuch repitió su alcance como director de orquesta, algo que tuvo su precedente en una actuación similar del batuta norteamericano la semana anterior, cuando condujo en este mismo escenario a la Banda Provincial de Conciertos, que salió de su sitio habitual en el Parque Céspedes, centro urbano de la ciudad.
La OSO, la chellista Nardo López y el maestro Piecuch unieron sus talentos y ofrecieron un concierto especial mediante el programa “Fanfare for the Common Man”, de Aaron Copland; “Concierto para cello y Orquesta”, de Edward Elgar; “Obertura Festiva”, de D. Shostakovich; la “Sinfonía nro. 1 en Do Mayor”, de Georges Bizet; la marcha “Stars y Stripes Forever”, de John Philip Sousa, y “Amanzing Grace”, con arreglo de Donald Sosin.
Tanto la Orquesta Sinfónica de Oriente como la propia Gabriela Nardo ejecutaron excelentemente el programa.
Con sus 56 años de fundada, sus más de 60 profesores instrumentistas y más de 3 000 presentaciones en salas de concierto, unidades culturales, centros de estudios y fabriles, y zonas urbanas y rurales de Cuba, la OSO es la agrupación emblemática de las música la urbe santiaguera.
Llegado a Santiago de Cuba hace casi un mes, el maestro Martín, con un currículo respetabilísimo como solista y como conductor de numerosas orquestas en Estados Unidos, Rusia, y una docena más de países, incluida ahora a Cuba, ha estrechado de una manera excepcional sus vínculos con los músicos santiagueros.
Minutos después del concierto y aún sobre el escenario de la “Dolores”, el director norteamericano le dijo al “Sierra Maestra”:
“Esto ha sido una experiencia maravillosa; me siento muy bien aquí en Santiago de Cuba; he estado trabajando con los músicos casi por cuatro semanas y en verdad es tan bueno lo que he conseguido, que siento que he alcanzado hasta el corazón y alma de Cuba y de su música.
“He estado al frente de una orquesta asombrosa y sus integrantes me han hecho sentir muy bien. Me encantará regresar, y es más, pienso hacerlo en enero.”

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