Musicalizó la historia para quedarse eternamente en ella

Categoría: Culturales
Escrito por M.Sc. Miguel A. Gaínza Chacón
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FOTO KKK1Al margen de su grandeza como luchador contra la tiranía de Fulgencio Batista en las calles de La Habana; asaltante del Cuartel Moncada, en Santiago de Cuba en 1953; expedicionario llegado a Cuba junto a Fidel Castro Ruz a bordo del Yate Granma, en 1956;  guerrillero y jefe en las montañas orientales, y luego del triunfo revolucionario el 1. de enero de 1959, dirigente político venerado por el pueblo, al Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque hay que recordarlo también como un artista de talla mayor. 

Cuando el pasado 11 de septiembre se cumplió una década de la partida física del Héroe, además del tributo solemne a su memoria que abarcó todo el país, y esencialmente en el Mausoleo para él y sus compañeros en la loma La Esperanza, en Cruce de los Baños, no podía faltar la reverencia artística ante quien musicalizó la historia para luego quedarse en ella, eternamente.  

En muchos sitios en Cuba hubo homenajes al  Comandante compositor, al creador de más de 300 canciones, y claro: uno de esos lugares fue el estudio de grabaciones Siboney, de la Empresa de Grabaciones y Ediciones Musicales (Egrem), en Santiago de Cuba, pues Almeida fue el impulsor principal de crearlo, estuvo al tanto de su construcción, asistió a su apertura el 5 de julio de 1980, y el primer disco llevó por una cara “La Lupe”, tema con el que el futuro guerrillero se despidió de México al abordar el “Granma”, y por la otra “A Santiago”, el tributo de Juan a una ciudad que lo acogió como uno de sus hijos más queridos.

Esos dos temas musicales los ejecutó excelentemente la Orquesta de Música Moderna de Oriente, bajo la batuta del maestro Osmundo Calzado, también el primer director musical del “Siboney, estudios que en su momento llegaron a asumir prácticamente el 50% de todas las grabaciones de solistas y agrupaciones realizadas en Cuba, como lo había pensado  Almeida. Y hoy muestran premios y reconocimientos nacionales e internacionales, incluidos galardones y nominaciones del “Grammy Latino”. 

FOTO KKK2Hasta la Egrem  santiaguera, donde se hizo un acto por la efeméride, llegó José Emilio Camejo, combatiente del Ejército Rebelde y después de enero de 1959, trabajador muy cercano al Comandante de la Revolución, en su labor como dirigente del Partido al más alto nivel. Camejo narró sus vivencias al lado de Almeida y las múltiples experiencias que lo hicieron inolvidable, especialmente su nexo tan íntimo con la ciudad de Santiago de Cuba.

Pero como artista al fin, este sector lo sentía como algo muy propio y así se pueden interpretar las palabras de otro compositor, Rodulfo Vaillant, presidente de la Uneac santiaguera, quien habló sobre el Comandante y su obra musical, en representación de los músicos y artistas.

Un cariño especial por Juan Almeida sentía la excelente vocalista Grisel Gómez desde su etapa infantil. Ella, que para el fallecido maestro Electo Silva es una de las mejores contralto de Cuba, quiso sumarse al homenaje y se llegó hasta “Siboney” junto al guitarrista, el maestro Gabino Jardines, para cantar varios de los temas contenidos en “Así te recordamos”, disco dedicado a Almeida con sus propias canciones y con la producción de Jorge Luis Pujals y la grabación de Máximo Espinosa, laureados especialistas de los estudios.

Como parte del CD, hecho también en Santiago de Cuba, se incluye un número que ya es un himno cuando se habla del guerrillero artista: Así te recordamos, Comandante, letra del general (R) Robertico Valdés y música de Ricardo Leyva, director de la orquesta Sur Caribe.

FOTO KKK3A los trabajadores del centro ubicado en la calle San Félix, en el centro histórico de la urbe, y a Camejo, Vaillant, Grisel y Gabino se sumó el barrio, es decir la comunidad del entorno, y alumnos y personal docente de la aledaña Secundaria Básica Rubén Bravo.

Fue un momento especial, porque la profesora Tahimí Figueredo y sus alumnos de la vecina escuela, sorprendieron a todos cuando interpretaron a coro La Lupe/

Entonces Juanita de los Cuetos y el grabador Pedro Castro, en nombre del colectivo del “Siboney”, depositaron una ofrenda floral  en el Rincón de Almeida, sitio dentro del “Siboney” que atesora una gigantografía del Jefe Rebelde, junto al texto de La Lupe, y gráficas de la inauguración del centro en 1980.

Así fue recordado Juan José Almeida Bosque, el expedicionario del “Granma”,  el corajudo combatiente quien en medio de la balacera en  Alegría de Pío, la tarde del 5 de diciembre de 1956, tres días después del desembarco del Yate Granma, gritó: “Aquí no se rinde nadie, c…” devenido hoy emblema del pueblo cubano contra todos los diablos del imperialismo norteamericano.  

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