En fecha tan significativa como la de hoy: Día del Trovador, se realizó al final de la tarde la tradicional Ruta de los Trovador, en el Cementerio Patrimonial Santa Ifigenia, para rendir homenaje a cantores y compositores fallecidos.
La primera actividad en la necrópolis santiaguera fue visitar el Mausoleo al Héroe Nacional de Cuba José Martí.
Luego, los participantes en el 54. Festival de la Trova Pepe Sánchez siguieron la Ruta de los Trovadores; rindieron honores a René Urquijo, a quien está consagrada la edición actual; luego a Pepe Sánchez, Miguel Matamoros, Ñico Saquito, y otros que en el siglo XIX cambiaron las guitarras y las serenatas, por el machete redentor y la manigua mambisa, durante las guerras de independencia.
Eduardo Sosa, presidente del Festival, cantó a la memoria de quienes en su momento situaron la trova tradicional en lo más alto del pentagrama, hasta hacerla lo más auténtico de la música cubana.
María del Rosario Pérez, alumna de guitarra en la Escuela Vocacional de Arte José María Heredia, en esta ciudad, se sumó al homenaje y cantó Guitarra mía, de Polo Montañez; Lágrimas Negras, de Miguel Matamoros, y El abuelo y la trova, del contramaestrense Alfonso Gutiérrez.
Precisamente, Alfonso Gutiérrez, o Pachango en el mundo artístico, es promotor cultural e integra el Contingente Cultural Juan Marinello, en Contramaestre, y en el “Santa Ifigenia” interpretó temas propios dedicados a los trovadores.
Mañana domingo por la noche en el Parque Céspedes, será la clausura de la edición 54 del Festival de la Trova Pepe Sánchez.