Con un Teatro Martí repleto en la platea y el balcón y una identificación total entre artistas y público comenzó esta noche aquí, oficialmente, el Festival Boleros de Oro 500.
Ernesto Roel, Gladys Puente y Grisel Gómez en verdad encantaron a todos los presentes en el “Martí”, no solo por sus voces y los temas acompañados por los maestros Gabino Jardines y Hermes con sus guitarras, sino por el calor que imprimieron a cada interpretación.
Y la noche quedó lista para recibir a Waldo Mendoza, carismático y también con un nexo muy estrecho entre él y quienes repletaron el “Martí”.
El cantante dedicó elogios a la ciudad que está punto de cumplir 500 años, y a su pueblo, y muy especialmente recordó a su amigo, el locutor recientemente fallecido aquí, Ado Sanz Milá.
La UNEAC en representación de la ciudad, y en la persona del presidente de los escritores y artistas en Santiago de Cuba, entregó un reconocimiento a Waldo Mendoza.
Hoy continuará el Festival en esta ciudad, que se extenderá hasta el domingo 21 de junio, y por la noche corresponderá la visita de los boleristas cubanos y extranjeros a los poblados de El Caney y El Cobre, para el tradicional encuentro con los vecinos de esas comunidades en las afueras de la ciudad.