Más allá de que los holandeses hayan sido, una vez más, los verdugos de Cuba en el Clásico Mundial de Béisbol, el deporte de las bolas y los strikes sirvió de puente para unir a estas dos naciones.
El estadio Guillermón Moncada, de la Ciudad Héroe, recibió a un equipo de veteranos holandeses que se enfrentaron en tope amistoso a un representativo de Santiago de Cuba.
El director técnico del equipo europeo, Sherlon Joseph, explicó a Sierra Maestra las razones de su visita a territorio santiaguero: “La idea de venir a entrenar a Cuba se concibió en septiembre pasado. Para nosotros es importante esta aquí, pues en estos momentos las bajas temperaturas en Holanda no nos permiten practicar de manera normal; y en abril comienza la Liga de Béisbol de segunda división, de la cual formamos parte, representando al equipo De Hazenkamp (en español, Campo de Conejos), perteneciente a la ciudad de Nÿmegen”.
Joseph recalcó además que: “Somos un grupo de 16 peloteros que, aunque vivimos actualmente en territorio holandés, nacimos en Curazao, es por eso que nos sentimos tan bien aquí y agradecemos la excelente acogida que nos han brindado”.
En un juego que se extendió hasta el séptimo inning, los indómitos, dirigidos por Filiberto Álvarez, derrotaron a los visitantes cinco carreras por cuatro, con excelente pitcheo de Manuel Silva y Luis Tisser; además del aporte ofensivo de Reutilio Hurtado, Ariel Cutiño y Heriberto Rosales.
Los neerlandeses, que efectuaron un encuentro similar con equipos de las provincias de Guantánamo y Holguín, partirán los próximos días a la capital cubana, para luego regresar a Holanda.