El joven ajedrecista santiaguero Augusto César Campos Jiménez hizo honor a su segundo nombre, y demostró que no fue obra de la casualidad la obtención de la norma de Maestro FIDE (MF), tras ubicarse en el lugar 19 entre los 178 integrantes del Grupo Abierto del reciente Torneo Internacional José Raúl Capablanca In Memoriam.
En la prestigiosa competición, César alcanzó su primera norma de Maestro Internacional (MI) y quedó a solo medio punto de la norma de Gran Maestro, al sumar 51 puntos a su coeficiente Elo.
Nacido el 23 de mayo de 1998, en la Ciudad Héroe, el trebejista se inició en el “Deporte Ciencia” a la edad de 10 años cuando cursaba el quinto grado en el seminternado Lidia Doce. Fue el profesor Manuel Ambrúster Jáuregui, del combinado deportivo 26 de Julio, quien le enseñó los principios básicos del ajedrez y lo promovió a la Escuela de Iniciación Deportiva Orestes Acosta.
Al conocer el resultado de Augusto, Sierra Maestra dialogó con el joven maestro.
-¿Cuándo te sentiste seguro de alcanzar la norma?
-Al vencer al MI con norma de GM Diasmany Otero. Antes de enfrentarme a él tuve una partida que fue clave para mí. Estaba en desventaja ante el campeón nacional escolar Eduardo González. Parecía que perdía; sin embargo, puede recuperarme y ganar el match. Ese éxito me dio mucha confianza.
-¿Cuál fue la mejor partida que jugaste?
-Ante el MI venezolano Rafael Gascón. Fue un momento muy importante, de presión, porque estaba en disputa el trofeo de mejor sub-18 del certamen y tenía la obligación de ganar. Fue un choque muy técnico donde supe aprovechar las pocas oportunidades que me dio el rival.
-¿Qué aspiraciones tienes para el futuro?
-Alcanzar el título de Gran Maestro es mi principal meta, pero para lograrlo necesito muchas horas de estudio, sacrificio y amor al ajedrez.
-¿Qué mensaje le transmitirías a los jugadores jóvenes que se inician en este deporte?
-Que disfruten de esta disciplina, que lleva mucho sacrificio, innumerables horas de práctica, análisis de las partidas que se juegan y, sobre todo, que no dejen de intentar superarse a sí mismos.
El César de los juveniles en el “Capablanca” no quiso perder la oportunidad de agradecer a su primer entrenador, Manuel Ambrúster, al MF Omar García Martínez, la GM Oleini Linares y la entrenadora FIDE Yainoris Bandera, quienes junto a sus familiares han ayudado al joven Maestro en sus logros.
Mencionar a Augusto César es sinónimo de entrega, dedicación y modestia. Un santiaguero que va en busca de la gloria con la inspiración de llegar a ser como su ídolo, el campeón mundial Anatoli Karpov.
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