
Los 13 gladiadores cubanos que subieron al colchón en el Campeonato Panamericano de Lucha, desarrollado recientemente en la ciudad brasileña de Salvador de Bahía, escalaron al podio de premiaciones, lo cual le valió a la Mayor de las Antillas para dominar el certamen por naciones.
Pasado el susto de la jornada inicial, que tuvo que ser suspendida por una amenaza de fuego en la parte de las saunas de la sede del torneo, hubo que reajustar el calendario de competencias y ahí llegó el único momento “amargo” para la delegación caribeña.
Ismael Borrero, nuestro flamante campeón olímpico y mundial de los 59 kilogramos en el estilo grecorromano, perdió en la báscula al no hacer el peso establecido. ¡Increíble, señores!
Aún ninguno de los máximos responsables de la Federación Cubana se ha pronunciado al respecto, pero creo que sería prudente conocer más acerca de este lamentable suceso. No olvidemos que estamos hablando de un monarca olímpico y universal.
En fin... de vuelta a lo sucedido sobre el colchón, otro santiaguero, Miguel Martínez, ganó su tercera corona continental al vencer en la Final de los 66kg por amplio 8-0 sobre el local Joilson de Brito Ramos.
A Miguelito Martínez solo lo “molestó” en su camino al título el venezolano Wuileixis de Jesús Rivas (7-5), campeón de los Juegos Panamericanos de Toronto 2015, donde el caribeño quedó en bronce.
Sus compañeros de equipo Yurisandi Hernández (75kg), Yasmany Lugo (98kg) y Oscar Pino (130kg) también se colgaron sendos metales áureos. Al tiempo que Daniel Gregorich (85kg) se agenció la presea de plata.
Por otra parte, en la modalidad libre, la cosecha de los cubanos fue de tres de oro, una de plata y tres de bronce. La mayor de las sonrisas la pudieron esbozar Davián Quintana (61kg), el indómito Franklin Marén (65kg) y Yuniesky Torreblanca (86kg).
Un puesto más abajo, con plata, finalizó Yudenny Alpajón (125kg). Y los metales bronceados pertenecieron a Reineri Andreu (57kg), Luis Quintana (74kg) y el también representante de la “tierra caliente” Andrés Ramos (97kg).
De todos ellos, el que parecía tenerlas muy difícil en la Final era Marén, pues allí enfrentaría al conocido puertorriqueño Franklin Gómez, medallista de plata en el Mundial de Estambul 2011, y oro en los Panamericanos de Guadalajara 2011. Pero una lesión se interpuso en el camino del boricua y le permitió a Marén ganar su segunda corona panamericana, pues antes había subido a lo más alto en la cita de Panamá 2013.
En definitiva, el botín cubano quedó en siete títulos, dos subcampeonatos y cuatro terceros lugares.
Ahora todas las miradas de la lucha en la Mayor de las Antillas se enfocarán en los Campeonatos Mundiales, en París, del 21 al 26 de agosto venidero.