El campeón olímpico y mundial de los 59 kilogramos de la lucha grecorromana, Ismael Borrero Molina, finalizó en el quinto puesto de la prestigiosa Copa Takhti, que se desarrolló en la ciudad iraní de Mahsharh.
Para el grequista indómito esta actuación significó su debut competitivo en el 2018, y lo hizo, además, en los 66 “kilos”, un peso en el que ya había incursionado en algunos eventos nacionales, pero nunca en torneos foráneos.
Borrero ganó par de combates y cayó en otros dos, en el último de estos, sucumbió con marcador final de 57 peleando por bronce ante el local Mohammad Elyasi, quinto en el Mundial de París 2017, en los 66kg, y monarca de esa propia división en la anterior versión de este certamen, según el reporte del colega Rudens Tembrás.
El camino del luchador santiaguero comenzó con cómodo triunfo de 9-0 ante el turco Enes Basar, monarca mundial universitario en el 2016. Después, perdió la posibilidad de llegar a semifinales, pues salió derrotado 4-6 ante el casi desconocido ucraniano Fevzi Mamutov.
Ya en la fase de repechaje, Ismael venció por superioridad (11-0) al italiano Davide Cascavilla y luego sucumbió ante Elyasi.
Ismael compitió en esta división por cuestiones técnicas, pero debe retornar a sus 59 “kilos” habituales para enfrentar el torneo de los Juegos Centroamericanos y del Caribe Barranquilla 2018, así como los eventos clasificatorios para los Panamericanos y otras lides internacionales.
Los restantes cubanos inscritos en la competencia euroasiática, Luis Enrique Gutiérrez (77kg) y Antonio Durán (82kg), cedieron en sus primeros duelos. Ambos fueron arrastrados a la repesca y allí también sucumbieron.
Gutiérrez perdió ante Serkan Akkoyun, por 6-5, y más tarde frente a Fatih Cengiz, con puntuación de 3-1, ambos representantes de Turquía. En tanto, Durán tropezó primero con el búlgaro Daniel Aleksandrov (1-3) y luego frente al turco Burhan Akbudak (2-11).