Los niños cambian la historia
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- Categoría: Deportes
- Escrito por JORGE R. MATOS CABRALES/Foto: lademajagua.cu
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Santiago de Cuba logró el primer lugar nacional en las Copas Pioneriles de este 2018, un hecho sin precedentes desde que se compite con el actual formato
Desde que me desempeño como cronista-deportivo hay una sentencia que he escuchado en incontables ocasiones: “Santiago de Cuba es la segunda potencia deportiva del país, únicamente superada por La Habana”.
Lo anterior tiene toda la lógica del mundo; ya que, los que tradicionalmente defienden el color azul radican en la ciudad más desarrollada del país (no por gusto es la capital), y eso les permite tener una mayor cantidad de habitantes de donde sacar talentos y tener acceso a una infraestructura que no tiene comparación con ninguna de las otras provincias.
El uno-dos de habaneros y santiagueros se ha convertido en una constante, ya sea en Juegos Escolares Nacionales, Campeonatos Juveniles y Copas Pioneriles. Sin embargo, en este último evento ocurrió un giro tal vez inesperado por muchos.
Resulta que, una vez computados de manera oficial los resultados, los santiagueros ganaron –por primera vez desde que se compite con el actual formato- el evento para menores de nueve años, al superar en la puntuación general a granmenses y capitalinos.
Sí, porque el segundo escalón no correspondió a La Habana. Los de la “tierra caliente” acumularon 331 puntos; por 283,5 los de la Ciudad Monumento y 273 los de la Giraldilla.
Tal vez decirlo de esa forma parezca un tecnicismo, ya que, siempre que hablemos de deportes, puede que sea mucho más ilustrativo mencionar una buena cantidad de medallas y no números. Pero recuerden que hablamos de los pioneriles, o lo que es lo mismo, el escalón inicial que debe transitar un atleta hasta llegar a la Primera Categoría de mayores; por lo tanto, aquí no solo podemos darle valor a un podio, si no el crecimiento del deportista, con todo lo que esto lleva.
De todas formas, para los que le gusta verlo así, les cuento que los santiagueros obtuvieron cinco primeros lugares (atletismo, levantamiento de pesas, lucha, taekwondo y voleibol), par de segundos (judo y nado sincronizado) y tres terceros (boxeo, clavados y remo).
En cuanto a la parte metodológica, que como les mencionaba anteriormente, es imprescindible a la hora de medir que tan bien trabajan técnicos y entrenadores en esta categoría.
Comienzo por decirles que “Santiago” y Granma fueron los únicos territorios que compitieron en 19 disciplinas. Nadie más que ellos. Los “rojinegros” alcanzaron un promedio de calificaciones de 16,1 unidades (la media del país es de 14,4) y únicamente fueron antecedidos por Camagüey (16,4).
Todo lo que les he explicado no es producto de la casualidad, sino de un trabajo muy bien organizado y duro, porque no podemos pasar por alto las carencias que enfrentan los atletas y entrenadores de las categorías menores. Así y todo, Santiago de Cuba se las arregla para mantenerse en la élite y engrosar su rica historias en el deporte cubano.

