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Desde las pistas… un escultor de sueños

Categoría: Deportes
Escrito por Rosa María Panadero Vega/Foto: Rosa Panadero
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Jorge Gonce Ávila Entrenador AtletismoSereno en sus palabras, pero incisivo en la labor que realiza cada día en las pistas, Jorge Alberto Gonce Ávila es un referente entre los entrenadores de las jóvenes promesas del atletismo para discapacitados en Santiago de Cuba.

Nació en la Ciudad Héroe, el 7 de noviembre de 1965. Luego de cursar estudios en la Escuela Vocacional Antonio Maceo, comenzó sus estudios de Medicina, pero cuestiones personales lo acercaron a la Cultura Física, donde se licenció en el año 1993.

Sus inicios como entrenador fueron en la práctica deportiva convencional, donde tiene el honor además de haber aportado al equipo nacional a la campeona panamericana de Guadalajara y República Dominicana, Adriana Muñoz, en los 800 y 1 500 metros planos.

Sin embargo, sus mejores resultados los ha obtenido como parte del movimiento paralímpico santiaguero. Según sus propias palabras, su mayor orgullo es haber descubierto a la atleta discapacitada más laureada de la mayor isla de las Antillas, Yunidis Castillo, así como contribuir a la formación de otra de las luminarias del deporte rey indómito, Omara Durand.

 “Siento que con los conocimientos que he acumulado, he contribuido a moldear los sueños de muchos deportistas discapacitados, que con talento y corazón han llegado a los planos estelares del atletismo internacional”, aseguró a JIT.

Treinta y siete años de la incursión de los atletas cubanos en el movimiento paralímpico internacional, ¿consideraciones al respecto?

Pienso que para hacer una consideración sobre este particular hay que hacer una retrospectiva y mirar estos casi 40 años, desde el punto de vista del sacrificio, la abnegación y el amor de los entrenadores que hemos tenido que trabajar todo este tiempo con nuestros atletas, porque el movimiento para discapacitados en Cuba como parte del Inder, surge desde la base y a partir de ahí es que aparecen los resultados.

¿Cómo se inserta en el movimiento paralímpico santiaguero?

Yo comencé en el municipio santiaguero de Segundo Frente ayudando al entrenador Luis Peñalver que atendía a los discapacitados en ese territorio. Atendía con su asesoría a los atletas ciegos, las cuatro escuelas primarias de allí y los niños de Enseñanza Especial, con los cuales obtuve medallas en eventos nacionales. Luego me enteré, todavía estando en Segundo Frente, de la inauguración de las dos escuelas especiales de ciegos y sordos por nuestro Comandante Fidel Castro en el poblado de Boniato; eso me llamó mucho la atención y comencé a trabajar en esa escuela a título personal, pues en ese tiempo no estaba establecido que se atendieran estas por la parte deportiva, era una atención más bien recreativa.

De esta forma, fui fomentando un movimiento deportivo para discapacitados en esas dos escuelas, llegó un momento en que tenían tanta calidad que me vi en la necesidad de acercarme a la Dirección Provincial de Deportes en la persona de Mara Fonseca para que se incluyeran a los muchachos en el plan de competencia del Inder para atletas discapacitados.

De esos pequeños equipos, que eran conocidos como “La Escuelita”, surgieron atletas como la multimedallista parapanamericana y mundial, Omara Durand, además de otros que aunque no fueron relevantes, sí fueron importantes en esos primeros momentos, como es el caso de Arletis Serrano, que fue la primera atleta discapacitada en Cuba que estudió en una ESPA a tiempo completo.

¿Por qué decide formar parte de la familia paralímpica indómita?

Me parece que fue por una cuestión de humanidad, me gusta mucho ayudar a las personas, y en este caso el deporte es una vía de rehabilitación y de reinserción para las personas discapacitadas en la sociedad. Y al verlos triunfar tanto en competencias nacionales como internacionales, me siento más orgulloso del paso que di y pienso seguir adelante en este camino.

¿Qué significó para usted entrenar a Yunidis Castillo?

Todo un orgullo. Lo que muchas personas no saben es que cuando ella comenzó conmigo no era discapacitada, tenía ocho años y entrenábamos en el terreno de béisbol del poblado de Boniato. Al cabo del tiempo yo vine para la ESPA de Santiago de Cuba, y ella se cambió para el deporte de judo, donde tuvo algunos resultados hasta que vino el trágico accidente donde perdió su brazo derecho. El destino quiso que nos volviéramos a encontrar y que trabajáramos juntos de nuevo.

Hoy puedo decir que fui el que la descubrí, fui su primer entrenador y el que la llevó a planos estelares en el atletismo para discapacitados, porque ella salió de “Santiago” siendo campeona parapanamericana y ratificada como una fuerte candidata para los Juegos Paralímpicos, así que siento gran alegría, porque todo el mundo sabe lo que significa “La hija del viento” para el movimiento paralímpico cubano.

Valoraciones acerca del trabajo de los entrenadores santiagueros en el contexto del movimiento paralímpico nacional.

Cuando se hable del deporte paralímpico en el país, inmediatamente hay que tener presente el nombre de la provincia de Santiago de Cuba. Elpidio Bosa y Luis Ochoa fueron pioneros en este tipo de actividad, años más tarde yo me incorporo a ese “tren” que ha tenido grandes resultados, porque la Ciudad Héroe ostenta el 70% de los resultados de Cuba a nivel internacional en el deporte para discapacitados.

Contamos además con otros nombres de entrenadores como Adrián Ferrer, Tomás Barroso, el compañero Bello, Glaude Garzón y otros tantos, porque el deporte para discapacitados en esta provincia es una gran maquinaria engrasada al servicio del deporte y de la Revolución cubana.

¿Qué obstáculos ha supuesto el bloqueo norteamericano para el movimiento paralímpico cubano?

El bloqueo nos ha hecho mucho daño porque el deporte en sentido general requiere de artículos sofisticados, por ejemplo las zapatillas son cada vez más caras, una silla de ruedas como mínimo cuesta 3 000 dólares, las prótesis también tienen altos costos. O sea, que si para los atletas convencionales todo se hace costoso, para los discapacitados es doblemente elevado. Por tanto, eso es una muestra más del empeño de nuestro movimiento y del estado cubano, para que nuestros atletas no solo estén incluidos, sino que brillen en la arena internacional.

Cuénteme de su experiencia como colaborador en la hermana República Bolivariana de Venezuela.

Yo he estado allá en dos ocasiones, y en la última oportunidad trabajé con atletas del área de débiles visuales y ciegos en el estado de Lara, donde radica el campo de entrenamiento del equipo nacional de Venezuela. Estas actividades yo las alternaba con mis funciones en “Barrio Adentro”, o sea que era un esfuerzo doble.

Obtuve resultados importantes como medallas de oro y plata en los eventos suramericanos, clasificatorios para los Juegos Paralímpicos. Además, uno de mis atletas, Argenis Vargas, participó en el Campeonato Mundial de Ciegos y Débiles Visuales, con sede en Francia; resultados que me llevaron a ser seleccionado el entrenador principal del equipo nacional de Venezuela. 

¿Actualidad de Jorge Gonce?

En estos momentos, atiendo a los atletas discapacitados de la categoría social, aunque también tengo atletas escolares, que en definitiva son la cadena del deporte paralímpico.

Cuento con una atleta categorizada de equipo nacional, el caso de la joven Yaenne Durruthy, de la categoría T-46, y posible relevo de Yunidis Castillo. Además, entreno a otros atletas muy talentosos como Noemí Martén, Daniel Sardiñas; y el escolar Alexis Serrano.

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