“El atletismo es mi motor”

Categoría: Deportes
Escrito por ROSA MARÍA PANADEO VEGA/Foto: Alejandro Cebreco Duvergel
Visto: 1759

alexeis perez deporte discapacitado santiago de cubaDe andar erguido y estatura que rebasa los 1,85 metros, Alexeis Pérez Felizola continúa sorprendiendo a los especialistas y aficionados, por su pasión ilimitada al “deporte rey”.

Natural de Santiago de Cuba, nació el 22 de septiembre de 1983, y apenas un año después tuvo que enfrentar su primer reto a favor de la supervivencia. Un diagnóstico errado de una enfermedad común en los infantes de esa edad, hizo que desde entonces perdiera la audición.

En el deporte encontró el ambiente ideal para desarrollarse y actualmente es uno de los deportistas más laureados –nacional e internacionalmente– de la Asociación nacional de sordos de Cuba (Ansoc).

Sierra Maestra se acerca a la historia de este incansable atleta indómito.

-Cuéntanos del origen de tu sordera.

-Nací como un niño normal, sin ningún tipo de limitaciones físicas. Sin embargo, al año y medio de nacido comencé con una fiebre que no se me quitaba con ningún medicamento.

Ese problema me ocasionó que me aplicaran muchos antibióticos en vena, uno de ellos fue la canamicina que era contraindicada para mi padecimiento –que en realidad era una bronconuemonía–, lo que finalmente terminó por causarme la pérdida de la audición en un oído y parte del otro.

-¿Tu acercamiento con el deporte fue desde edades tempranas?

-Para nada. De pequeño no incursioné en ningún deporte, pero estando en la Escuela especial de sordos Eduardo Mesa Llull, tenía compañeros que decantaron por el deporte, pero yo estaba más concentrado en mis estudios, y allí estuve hasta noveno grado. Luego realicé estudios de técnico medio en carpintería, en computación y entrenador deportivo en la Escuela provincial de profesores de Educación Física, donde me gradué en el 2011.

-¿El baloncesto parecía tu camino?

-Sí, sobre todo por mi estatura. Pero de manera general, considero que mi aproximación con el deporte fue un poco tardía, a los 14 años, en el baloncesto. Estuve practicando alrededor de un año, y al no tener resultados importantes, decidí optar por el atletismo.

-¿Cómo llegas al atletismo?

-Llegué en el 2001, y ese mismo año obtengo medalla de oro en salto de altura en el Campeonato nacional. Mi primer entrenador fue Adrián Ferrer, al que le agradezco sobre todo la disciplina que supo inculcarme. Además del salto de altura, donde tengo la mejor marca histórica en mi categoría (2,03 metros), incursioné en los 110 metros con vallas hasta el año 2008.

-¿Tu ascenso al equipo nacional fue casi inmediato?

Sí, y ya en el 2003 tengo la posibilidad de representar a Cuba en los Juegos Panamericanos para sordos celebrados en Argentina, donde alcancé oro en salto alto y en carrera de 100 metros con vallas, además de plata en relevo 4x400.

-El año 2005 fue el mejor de tu trayectoria deportiva, ¿cómo recuerdas esa etapa?

-Ese año fue excepcional para mí. En el 2005 fui a la Olimpiada en Melbourne, Australia, y pude coronarme campeón en salto de altura, con marca de 1,99 metros. El ambiente y el público fue inolvidable, creo que esos recuerdos los conservaré hasta el final de mis días.

-Luego vendrían años difíciles, ¿pensaste que podrían significar tu fin como atleta?

-En el 2007 empecé bien, incluso en los Panamericanos de Carabobo, Venezuela me agencié la medalla de oro en salto de altura y plata en 110 con vallas. Sin embargo, un año más tarde en el Mundial de Turquía, sorprendentemente no obtengo ningún resultado, y en el 2009 no pude asistir a las Sordolimpiadas de Taipei de China, pues no tenía marca para salto de altura. Nunca pensé que fuera mi fin, al contrario, fueron obstáculos que me fortalecieron, porque el atletismo es mi motor.

-Últimamente has incursionado en las carreras de fondo, ¿algún motivo en específico?

-Creo que no hay ninguna razón en específico. Desde el 2013 comencé en las carreras de fondo, particularmente en los 5 000 y 10 000 metros. Este año pude afrontar mi primera competencia como fondista en el Campeonato Nacional, donde gané oro en ambas carreras. En el caso de los 5 000, hice un tiempo de 16:38.10 minutos; mientras que en los 10 000, gané con 35:37.50 minutos. En ese sentido, considero que haber participado en Marhabana en años anteriores, y donde he ganado el primer lugar en la categoría de sordos, me ha ayudado bastante.

-¿Retos a nivel profesional y personal?

-Lo que me queda es seguir esforzándome. El próximo año es el Campeonato Mundial, y en ese sentido me estoy preparando, sobre todo para cumplir con las marcas establecidas. Y en el ambiente familiar, agradezco el apoyo de mi madre, de esposa y de mi hijo, que siempre me han acompañado en este camino.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar