El próximo 7 de septiembre marcará el inicio de los Juegos Paralímpicos, pactados a celebrarse durante 11 días en la ciudad brasileña de Río de Janeiro.
Los atletas antillanos, encabezados por las estelares indómitas Yunidis Castillo y Omara Durand, intentarán superar la actuación de Londres 2012 -donde concluyeron en el puesto 15-, lo mejor del deporte discapacitado cubano.
Sierra Maestra dialogó con el jefe del departamento nacional, Ms.C. René Jiménez Sagarra, acerca de las proyecciones de Cuba en la cita paralímpica.
-¿Cómo ha sido la preparación de los atletas cubanos rumbo a los Juegos Paralímpicos?
-Desde que la delegación concluyó su actuación en los Juegos Parapanamericanos de Toronto, el pasado año, se ajustaron los planes de la preparación a partir del resultado que tuvieron nuestros atletas en dicho evento, y la posibilidad real de clasificación rumbo a Río 2016.
Entonces, tuvimos la participación en varios eventos internacionales, pues en los últimos años el proceso de clasificación a los Paralímpicos es tan difícil como el de los Juegos Olímpicos, pues en el caso del deporte para discapacitados, además de la clasificación del atleta, se exige su evaluación médica funcional, que lo categoriza para la práctica del deporte. Hoy podemos decir que, atendiendo a esos parámetros, tenemos a 13 atletas clasificados para Río, pero pensamos llegar a una cifra de 25, en seis deportes.
-¿Perspectivas de los atletas paralímpicos cubanos en Río 2016?
-Va a ser una Paralimpiada muy difícil, porque además de los rivales tradicionales: Estados Unidos, China, Rusia, Alemania, Canadá y Reino Unido, se sumará con fuerza la delegación brasileña, que además de tener grandes atletas, ostenta la condición de sede.
Pero de manera general son muchos los países que han dado una alta prioridad al deporte para discapacitados, a la preparación de sus atletas, a invertir en ellos para obtener una posición decorosa en el medallero internacional.
Actualmente el mundo del deporte paralímpico tiene un alto nivel de competencia, incluso en el caso de Cuba nos vemos afectados por algunas limitaciones tecnológicas que nos impiden participar en un sinnúmero de eventos.
Te voy a dar un dato ilustrativo, para Río se convocaron 523 pruebas que van a aglutinar a más de 5 000 atletas, y en el caso de nuestro país se tiene pensado participar en seis deportes (60 pruebas), que representan el 11,6% del total.
Por tanto, se hace doblemente difícil pronosticar algún resultado, pero estamos seguros que nuestros atletas lo dejarán todo en el terreno de competencia, incluso para superar la excelente actuación de Londres 2012, donde concluimos con nueve medallas de oro, cinco de plata y tres de bronce. Nuestra mejor actuación.
-¿Qué obstáculos ha supuesto el bloqueo para el movimiento paralímpico nacional?
-El bloqueo ha sido dañino en muchas aristas del deporte, porque en sentido general se requiere de artículos sofisticados, por ejemplo, las zapatillas son cada vez más caras, una silla de ruedas como mínimo cuesta 6 000 dólares y últimamente se fabrican de fibra de carbón, además las prótesis también tienen altos costos.
O sea que, si para los atletas convencionales todo se hace costoso, para los discapacitados es mayor. Por tanto, eso es una muestra más del empeño de nuestro movimiento y del Estado cubano, para que nuestros atletas no solo estén incluidos, sino que brillen en la arena internacional.
-¿Santiago de Cuba en el contexto del deporte paralímpico cubano?
-“Santiago” ha realizado un trabajo desde la base en estos más de 35 años del movimiento paralímpico cubano, que es digno de reconocimiento. Es una de las provincias con mejores resultados históricos. Incluso, recientemente finalizaron primeros en el Campeonato nacional de atletismo para discapacitados, donde es una potencia. Es decir, que la calidad de sus entrenadores y deportistas es innegable.
Pensado en Río 2016, destacan nombres como los de Omara Durand y Yunidis Castillo, que están llamados a protagonizar actuaciones históricas en la urbe carioca.