Un gigante santiaguero en Concordia

Categoría: Deportes
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javier justiz baloncesto santiago de cubaApenas cuenta con 22 años, pero sus 2,10 metros de estatura, sumados a 120 kilogramos de peso corporal, hacen que difícilmente pase inadvertido.

El pívot santiaguero Javier Jústiz es uno de los jóvenes talentos del básquet del patio, y recientemente que tuvo la oportunidad de insertarse, desde septiembre del 2015 hasta el pasado mes de mayo, en la Liga Nacional de Baloncesto Profesional de Argentina.

Su militancia en el Club Estudiantes de Concordia fue catalogada por los avezados en la materia como notable, más aún si tenemos en cuenta que constituye su bautismo en lides de este tipo.

La competición, fundada en 1985, y en la cual el elenco concordiense exhibe el décimo escaño de la temporada de 1987 como mejor ubicación histórica, vio a la joven perla antillana concluir en el tercer puesto como rebotero (444) y taponero (61), respectivamente.

A pesar de no incluirse en la etapa de play-off, Jústiz y su equipo valoraron la temporada como positiva y ya se enfocan en metas superiores. Sobre estos y otros temas, el baloncestista dialogó con Sierra Maestra, durante su estancia vacacional en su “Santiago” natal.

-¿Cómo llegas a la Liga Argentina de Baloncesto?

-Fue un trabajo que comenzó desde el primer Centrobasket al que asistí, efectuado en la ciudad de México en el 2014, y allí hubo varios representantes que se fijaron en mis cualidades como jugador, por lo que buscaron acercarse no solo a los atletas del equipo nacional cubano, sino a los máximos dirigentes de este deporte en la isla.

Muchos trataron, pero el que más insistió fue el representante uruguayo Claudio Pereira, y a raíz de ese interés el pasado año se materializó con la Comisión Nacional la inserción de jugadores cubanos en ligas foráneas.

-¿Cómo es el trabajo en la Liga Argentina y particularmente en el equipo concordiense?

-El trabajo y los entrenamientos en general son muy fuertes, pues es un baloncesto profesional, donde te exigen tanto el cuerpo técnico como la hinchada. Hay que adaptarse a los parámetros del equipo, y en este caso el actual entrenador tuvo mucha paciencia conmigo. Vio mis potencialidades y trató de pulirme. Gracias a eso y a la mentalidad con la que fui allá, que no fue otra que desarrollarme como jugador, tuve la posibilidad de terminar la liga de forma aceptable. Pienso que debo seguir mejorando mi ofensiva, particularmente los tiros dobles y los libres, pues los triples nunca han sido mi fuerte.

-A pesar del esfuerzo individual y colectivo, no se cumplió el objetivo de clasificar a los play-off. Cuéntame sobre eso.

-En nuestra zona quedamos séptimos. Allá hay dos grupos de 10 equipos y pasan los seis primeros de cada apartado. Hasta el último momento, estuvimos luchando el pase a los play-off, perdimos el último juego por tres puntos, esperamos este año mejorar esa ubicación, pues el equipo se ha reforzado bastante bien.

-¿La lesión?

-Fue un momento duro, por lo que quiero agradecer a los compañeros de equipo que tuve esta temporada y al cuerpo técnico, quienes me motivaron para que diera el máximo y siempre confiaron en mí. Pocos elencos en Argentina, tras una lesión y más siendo extranjero, te esperan dos meses. Ellos aguardaron a que me recuperara, aún sin saber cómo iba a quedar o si tenía que volver a Cuba. Quisiera dedicarles un agradecimiento especial, así como al personal médico del club.

-¿Te gustaría volver a vestir la casaca concordiense?

-Espero repetir otra temporada allá. Mis compañeros, entrenadores, la directiva del club y los aficionados del “verde” (color característico del equipo de Estudiantes), fueron muy especiales.

-¿Consideras que tu ausencia de la selección santiaguera limitó las posibilidades del conjunto durante la Liga Superior de Baloncesto?

-Fue algo que pesó, estuvimos dos años jugando play-off, entre los primeros cuatro del país. Ahora me tocó jugar fuera de Cuba, y humildemente creo que se notó mi ausencia. Aunque hay que apuntar que fue una Liga bastante pareja, y el baloncesto, como todos los deportes colectivos, no depende de un solo jugador.

Al final, los varones concluyeron en un sexto lugar, pero ya se está trabajando para el próximo curso mejorar ese puesto. En el caso de las hembras sí lograron incluirse en el tercer lugar del torneo, lo que considero que fue una actuación muy meritoria.

-Háblame de la participación cubana en el Centrobásket 2016.

-Allí no cumplimos la meta después de entrar a la eliminación del Pre-Mundial, ya que nos quedamos fuera de los primeros cinco.

Ahora hay que esperar hasta el año que viene, en el repechaje con seis equipos, de los cuales pasan cuatro. Realmente, esperamos clasificar.

-¿Qué haces actualmente?

-Ahora me encuentro en mi ciudad natal. Estoy haciendo un alto de entrenamiento, pero siempre tratando de mantener la forma física, para cuando empiece de nuevo la Liga Argentina estar en plenitud de forma.

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