Avispas pierden el rumbo en la capital
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- Categoría: Serie Nacional de Beisbol
- Escrito por JORGE R. MATOS CABRALES/Foto: Ricardo López Hevia
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Por mucho que a los seguidores de las Avispas les duela, en la última edición del clásico de la pelota cubana, entre los equipos de Santiago de Cuba e Industriales de La Habana, quedó demostrado que los orientales no están ahora mismo a la misma altura que su eterno rival.
Y no es que los Leones de la capital se hayan mostrado inmensos ni mucho menos. Más bien, ambos elencos padecieron -sobre la grama del “Latinoamericano”- muchos de los males que exhibe hoy en día el principal pasatiempo de las cubanas y los cubanos.
Errores (defensivos y tácticos), descontrol a granel de los lanzadores, bateadores con poca disciplina en el cajón de bateo y juegos con una duración excesiva, son algunos de los aspectos vividos en los dos choques (el tercer quedó aplazado por lluvia) que se lograron desarrollar en el Coloso del Cerro.
En el segundo desafío, que se jugó en dos partes (se inició el martes y concluyó ayer miércoles) los indómitos salieron delante, pero en eso llegó el agua y las acciones quedaron postergadas para el otro día.
El manager santiaguero, Eriberto Rosales, optó por darle nuevamente la bola a Alberto Bisset (que ya había iniciado el martes) y la decisión fue errónea. El experimentado lanzador estuvo completamente descontrolado, como si hubiese acusado el tener que calentar dos días consecutivos para encaramarse en la lomita. Por ahí, comenzó a fraguarse la derrota de los montañeses.
Para los habaneros, que son los que más batean colectivamente en la lid (.344), que Bisset les regalara par de boletos y les propinara tres pelotazos en menos de tres entradas, era una invitación clara para ponerse en ventaja, y así lo hicieron, al poner el marcador a su favor, 3x1.
Sin embargo, los “rojinegros” pusieron algo de emoción al choque en el séptimo, al nivelar las acciones. Pero en ese mismo capítulo los dueños de casa pisaron la goma en tres oportunidades ante el relevista Yoandri Montero (1-1), a la postre perdedor del partido, para poner el 6x3 definitivo.
El éxito se lo apuntó el también relevista José Pablo Cuesta (1-1), con el salvamento de Héctor Ponce, su cuarto de la lid.
Para Santiago de Cuba este fue su cuarto revés en línea, y ahora –con un tercio del calendario cumplido- muestra balance de 6-8 y son decimosegundos, a cuatro juegos y medio del líder, Ciego de Ávila (11-4), y a uno y medio del octavo puesto, que es el último de los que da acceso a los play-off de repechaje.
