
La construcción de la Taberna Dolores de Santiago de Cuba, data del siglo XVIII, que se yergue en la calle Aguilera, antigua San Tadeo No.468, entre Mayía Rodríguez (Reloj) y Porfirio Valiente (Calvario), frente al Boulevar de la ciudad.
Este inmueble posee atractivos balconajes a lo largo del segundo nivel de fachada, los que llaman la atención por la singularidad de adaptarse a la forma irregular de la esquina que ocupa.

Allá por el siglo XIX, el inmueble fue la residencia de Sebastián Kindelán, gobernador del departamento oriental desde 1800 hasta 1813. Luego pasó a manos de Juan Bautista Vaillant y Ratier y sus descendientes todos miembros de familias ilustres de Santiago.
También, vivió en ese inmueble el destacado pintor Narciso Rodríguez Bolder, sin embargo su gran valor histórico radica en que fue por un tiempo la morada de Francisco Vicente Aguilera, quien diera su vida y su fortuna, -una de la más grandes del país a la causa de la Patria-, motivo por el que en la época de la República mediatizada se le bautizó a la calle con su nombre.

Con el paso del tiempo otras familias como la Monroy fueron propietarios e la casa. Con el triunfo de la revolución se convirtió en un restaurante de comida criolla.