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Dámaso Pérez Prado: El rey del Mambo

damaso perez prado

"Cuando el serio y bien vestido compositor cubano, Pérez Prado, descubrió la manera de ensartar todos los ruidos urbanos en un vilo de saxofón, se dio un golpe de estado contra la soberanía de todos los ritmos conocidos... " (Gabriel García Márquez).


Un ritmo cubano invadió el mundo allá por los años 50 desatando la fiebre de la mambomanía, una "patología" que arrastraba a personas de todas las edades hacia las pistas de baile de los Cabarets y Night Clubs y les hacía mover el cuerpo al compás de una música nueva, vibrante y contagiosa que empezaba con un conteo progresivo: 1, 2, 3, 4, 5... y luego un enérgico y gutural grito de "¡Aaaagggh! ¡Uuugghh!"
El mambo constituye uno de los capítulos más importantes en la historia de la música popular contemporánea. Este ritmo sincopado surgió en el año 1938 en Cuba, del ingenio de los hermanos Orestes López e Israel López (Cachao) miembros de la Charanga de Arcaño y sus Maravillas. Ellos enriquecieron la tercera parte movida del danzón con la incorporación de un "estribillo" o "montuno" sincopado. Y cada vez que necesitaban repetirlo decían "vamoa a mambear". A esa parte movida le llamaban "sabrosura" o "mambo". A este Danzón en la orquesta de Arcaño le llamban Danzón de Ritmo Nuevo o Danzón Mambo. Así el Mambo surgió como una modificación rítmica y orquestal de ese otro ritmo tan cubano que es el Danzón, pero quien estructuró realmente el nuevo género bailable caribeño y lo lanzó a la fama fue Dámaso Pérez Prado.
Es bueno señalar que Pérez Prado toma el mambo de Arcaño, lo superpone al ritmo de cuatro por cuatro del swing americano y lo convierte en el baile de salón por excelencia de la década de los años 50.
A la pregunta de quién inventó el mambo que nuestro Bárbaro del Ritmo Beny Moré dijo en la película "Locas por el Mambo": "un chaparrito con cara de foca" refiriéndose a Dámaso Pérez Prado, no se puede ignorar ni dejar de reconocer la creatividad de varios artistas en la inventiva de este género, pero es innegable apreciar la genialidad sintética del artista cumbre el genial: Dámaso Pérez Prado.
Pérez Prado nació el 11 de diciembre de 1916 en Matanzas, Cuba, y murió en Ciudad México en 1989. Estudió piano en su ciudad natal, y en 1940 se trasladó a La Habana. Fue pianista de la orquesta de Paulina Álvarez y luego pasó al jazz
band Casino de la Playa. Fue integrante de la orquesta del Cabaret Kursal y comenzó a realizar arreglos muy novedosos, especialmente para el cantante Orlando Guerra, Cascarita.
Pérez Prado ejecutó en 1947, el mambo "Que rico el mambo", usando la orquesta tipo jazzband, haciendo una reestructuración distinta del nuevo ritmo en las sonoridades de trompetas y saxos, con percusión cubana y un desarrollo melódico sobre la base de esquemas percusivos en secuencias. El uso de la voz con textos incoherentes, pero de valor percusivo también, fueron sus características más notables.
En 1949, el compositor se marchó a México, donde hizo grabaciones de mambos para la RCA Víctor. Sus primeras piezas recogidas en disco fueron "Jose y Macamé", que eran números lentos, luego grabó "Mambo no.5", "Mambo no. 8", "Que
rico el mambo", "El ruletero", "La chula linda", "Caballo negro"...
Famosísimas bailarinas de la época danzaban al compás del exuberante ritmo: María Antonieta Pons, Ninón Evilla y "Tongolele". Otros artistas de fama mundial como Silvana Mangano, Brigitte Bardot, Gingers Rogers y Fred Astaire, bailaron el sensual ritmo.
Era la época de las guayaberas y los zapatos de dos tonos, pero el propio Pérez Prado usaba ropa estrafalaria, sacos largos y zapatos con plataforma para disimular sus l.58 m. de estatura. Famosos fueron su bigote de chivera y el “bisoñé” que usaba en los últimos años.
En el año 1951, se instituyó en México el Disco de Oro, y se otorgó por primera vez, así: Cantante, Pedro Infante; cancionista, María Victoria; dúo, Hermanas Hernández; Trío, Los Tres Diamantes; Conjunto vocal, Hermanas Reyes; Orquesta DÁMASO PÉREZ PRADO; canción "Quinto Patio", de Luis Alcaraz; Compositor, José Alfredo Jiménez.
Fue tan arrollador el triunfo del mambo, la mejor música bailable del momento que en 1955 la Asociación de Críticos Norteamericanos declaró a la orquesta de Pérez Prado la más popular del año y la RCA Víctor le otorgó el Disco de Oro por Cerezo Rosa (Cherry Pink and Apple Blossom Time) llevada al cine.
Pérez Prado hizo mambos para todo el mundo y en especial para amigos: el ruletero, el papelero, universitarios, politécnicos y otros.
Obtuvo también resonantes triunfos con sus interpretaciones de "Historia de Amor", "María Bonita", "Quien será", "Guagluine",
"Patricia", "Moliendo Café", "Caballo Negro"...
En Patricia, introduce el órgano en la música popular contemporánea y se acerca al rock y elabora su "Concierto para bongó", "Suite de las Américas" y un ritmo nuevo: el dengue.
Durante los años cincuenta el mambo fue cultivado por diversos creadores e intérpretes, y hubo agrupaciones musicales que lo
incluyeron en su repertorio. Bebo Valdés aportó obras notabilísimas como "Rareza del Siglo", "Guempa". Ernesto Duarte entrega obras importantes como "Miguel, dónde estabas tú". Benny Moré, única voz que brilló en el ámbito de la orquesta de Pérez Prado, compuso "Bonito y Sabroso", "Locas por el Mambo", "Mamboletas"... y Silvestre Méndez hizo su aporte con "Mambeando" y "México lindo".
Una modalidad exitosa derivada del género es el bolero-mambo muy frecuentado por autores e intérpretes a partir de los años cincuenta, como Julio Gutiérrez en "Un poquito de tu amor", Bobby Collazo con "La última noche", Humberto Hauma con "Estás como mango".
Famosas fueron las interpretaciones de Pérez Prado de exitosos boleros como "Solamente una vez", "Perfidia", "Aquellos ojos verdes". "Lamento Gitano", "Frenesí", "Quizás, Quizás, Quizás" y "Adiós".
Es importante señalar, que El Mambo N.5 encabezó la larga lista de hits, pero también se destacaron el Mambo N.8, Muchachita, Mambo del ruletero, Qué rico mambo, entre muchos otros.
Recientemente la Revista Billboard en una lista que seleccionaba lo mejor de la música latina de todos los tiempos ubicó la célebre pieza de Pérez Prado "Mambo N.5" en el número 2 de lo más escuchado y bailado que ha sido este tesoro de la música cubana y del mundo.
El mambo se popularizó en la época de la posguerra, cuando la gente quería olvidar, bailar y gozar.

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