No puede hablarse de Santiago de Cuba sin mencionar a El Caney; que tiene su surgimiento en 1629 con el nombre del asentamiento de indios que hubo en el lugar: Comunidad India del Caney o San Luis de los Caneyes.
Lugar donde más tarde vivieron familias burguesas en casas-villas o fincas de recreo, que hoy forman parte del patrimonio arquitectónico cubano. El Caney posee encantadores miradores naturales y sitios como El Escandel y El Viso, este último íntimamente ligado a la historia que se conoce como el fuerte militar de la época de la colonia.
No hay dudas de que es mundialmente conocido por el dulzor de sus frutas, que han inspirado a compositores como Félix B. Caignet con un son pregón como Frutas de El Caney. Interpretado, por el Trío Matamoros, Ñico Saquito, Francisco Repilado, -Compay Segundo-: ¡Frutas!/ ¿Quién quiere comprarme frutas?/ ¡Mangos!/ De mamey y bizcochuelo/ ¡Piñas!/ Piñas dulces como azúcar/ cosechadas en las lomas de El Caney./
Historia del Festival de las Frutas
Las tierras de este lugar son fértiles y poseen características especiales que las atribuyen a las frutas que se cosechan en el lugar como: mangos, mamoncillo, zapote, piña, marañón, cañandonga, entre otras, tienen un sello distintivo, su dulzura.
De ahí la idea de celebrar cada año el Festival de las Frutas, teniendo lugar en el pico de la cosecha del mango, fundamentalmente el de bizcochuelo, según datos encontrados en Ecured.
Asegurando que esa cultura se remonta a los aborígenes que bailaban una danza llamada areíto, se dice que a los pobladores les gustaba la música y el baile, en especial el son y otros ritmos caribeños como el merengue, la cumbia y el reggae.
En la fuente se afirma que en los tiempos de la colonia se realizó el Festival de San Luis de los Caneyes, en el que prevalecían los juegos de azahar, venta de comidas, procesiones y rifas, que incluían una fabricación de una choza pequeña que se montaba en la glorieta del parque en homenaje al santo patrón del poblado, San Luis; la actividad tenía un carácter religioso.
Actividad que perdura en el tiempo
El tiempo fue pasando, pero la tradición quedó arraigada. En este poblado y cada año tiene lugar la celebración que en esta ocasión tendrá lugar este fin de semana y será el escenario propicio para seleccionar la flor del mango y sus pétalos, la voz del festival a la vez que celebrará el concurso culinario: Con Sabor a Caney, con el auspicio de la dirección municipal de Cultura y la Casa de Cultura del poblado "Amador Montes de Oca", con el fin se afianzar costumbres y tradiciones de esa localidad.
Diferentes formas productivas se sumarán al jolgorio, con la venta de frutas, vegetales y viandas; aderezando la actividad con muestras expositivas de artesanos artistas.
Este Festival es un evento popular que contribuye al mantenimiento y rescate de tradiciones propias de las zonas serranas, especialmente de la conocida tierra de las frutas y los pregones: el Caney de Oriente, cuyo principal renglón agrícola, es el mango que posee fama internacional.