Siempre Santiago

Categoría: Especiales
Escrito por Indira Ferrer Alonso
Visto: 1915

santiago30Sé de un lugar de sol ardiente y altas montañas, donde la tierra tiene falda de mar y una larga melena de estrellas. Donde los muros hablan de lo colonial, de lo barroco, lo neoclásico y lo ecléctico, en una urbe inolvidable de parques arbolados, escalinatas y casas viejas de grandes ventanales y apretados balcones.


Amo la ciudad que vio hundirse, en la batalla naval, el poderío español sobre América, y fue testigo del secuestro de la libertad, cuando el sueño mambí fue postergado por una orden en inglés.
santiago 27Muchos la llaman Capital del Caribe, porque es mestiza y auténtica, porque la marcan las huellas de europeos y africanos tejidos en una nueva identidad. Allí la conga palpita en el pecho de la gente, y suenan como si cobrasen vida los tambores, las guitarras, el tres y el cuatro, el güiro y el chequeré. Ese terruño es una mezcla única de lo nuestro y lo universal.
Siento orgullo de la tierra en la que el bronce inmortaliza a los generales de la independencia y en la que Maceo cabalga desde lo alto hacia la eternidad. Sé de las historias de coraje escritas con sangre y pólvora; del valor y la barbarie en el Moncada; de un pueblo verdeolivo asaltando una dictadura desde El Tivolí, y de las montañas que refugiaron guerrillas, hasta el primer día de enero de 1959.
He visto de cerca el balcón del Ayuntamiento, donde Fidel vengó el ultraje a las tropas mambisas que nunca entraron a la ciudad. Soy de esta tierra guerrera que ha resistido terremotos y huracanes, la que se alza más bella una y otra vez ante los azotes; la que esconde los secretos del café, el ron ligero y la trova; soy de la villa de Heredia y los Maceo, del sitio que escogió Fidel para sembrarse... de la urbe de Vilma y de Frank.
santiago 3Siento orgullo de estas calles en las que tantas puertas se abrieron para poner freno a la muerte, cuando más crueles se hicieron las dictaduras; de mi gente solidaria y echá´ pa´ lante, que no tiene miramientos para hacer el bien y para avanzar.
No es casual que sea esta la única Ciudad Héroe de Cuba; la muy noble y muy leal; la metrópolis que a sus 503 años, sigue cautivando por la belleza y renace como si un puñado de siglos no bastase para menguar su encanto.
Es rebelde y valerosa, madre de hombres y mujeres que le hacen frente a los problemas para seguir jugándole al tiempo una mala pasada, y rejuvenecerla en cada aniversario.

Comentarios   

#1 Jorge Infante Prado 27-07-2018 11:47
Indira, Siempre Santiago y el Encanto de una plaza publicado el 25 de julio son artículos muy bellos. La prosa parece un poema y diría que hasta se puede musicalizar. Lo que está escrito ha brotado del corazón. Felicidades por habernos regalado tan preciados artículos.
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