El sueño de ser padres
- Detalles
- Categoría: Especiales
- Escrito por Indira Ferrer Alonso / Fotos: Daniel Houdayer
- Visto: 1273
Milagros y Orlenis tienen un amor de esos de la Universidad, cuando uno tiene mil sueños para compartir. No sé cuántos de los anhelos de entonces han podido materializar, pero de todos los que parecían imposibles hicieron realidad el más importante: Josías Romero Guerra, un niño hermoso y saludable, llegó a la vida de sus padres después de 10 años de relación.
Con su nacimiento quedaron atrás los tiempos de ir a consultas, de hacerse pruebas y tratamientos; quedaron atrás la preocupación y la tristeza ante cada intento fallido de concebir.
Mientras los jóvenes songomayenses disfrutan los avatares y la satisfacción de iniciarse en la maternidad y la paternidad, otras personas siguen los protocolos del Centro Provincial de Reproducción Asistida, con la esperanza de tener hijos.
La mayoría llega a ese servicio, ubicado en el Hospital General Dr. Juan B. Zayas Alfonso, después de transitar por el área de Salud y la consulta municipal de atención a la pareja infértil, y de haberse sometido a exámenes clínicos y de laboratorio para determinar aquellas patologías y/o problemas genéticos que los médicos tendrán en cuenta para intentar la procreación.
“Aquí recibimos a las parejas con una relación estable, que hayan tenido relaciones sexuales frecuentes y desprotegidas por más de un año, y no hayan logrado un embarazo.
“Les indicamos a ambos una serie de estudios que nos permiten conocer su estado de salud, no solo desde el punto de vista sexual y reproductivo, sino identificar otras patologías que pudieran condicionar la infertilidad, o constituir un riesgo para la futura madre o para el fruto de la concepción, una vez que se produzca”, comentó la doctora M.Sc. Migdalia Montoya Infante, especialista en Ginecobstetricia y directora del Centro.
A los pacientes se les ofrece una atención integral en la que intervienen especialistas de Ginecobstetricia, Endocrinología, Urología, Psicología y, si es necesario, se incorporan otros, según las patologías que presenten.
El servicio provincial de Reproducción Asistida es un centro de baja tecnología. A decir de la doctora Montoya, tal denominación se refiere a que se realiza la inseminación intrauterina, que es un tratamiento efectivo, menos complejo e invasivo que otros procedimientos que requieren sofisticadas tecnologías de reproducción asistida como la fertilización in vitro.
“Ya después de los estudios y la terapéutica necesaria, si no ha podido lograrse un embarazo por vía natural, entonces preparamos a la madre con inductores de la ovulación, pesquisamos y cuando ocurre, realizamos el proceder, que consiste en colocar espermatozoides directamente dentro del útero, y así acortar el viaje de estas células sexuales hasta las trompas de Falopio, para que existan mayores posibilidades de que se produzca la fecundación.
“Pero no todos los embarazos que logramos en el centro son por inseminación intrauterina; muchos casos resuelven mediante el tratamiento a los diferentes factores que causan un determinado grado de infertilidad”, puntualizó la experimentada ginecobstetra.
Cuando las parejas no logran concebir con los recursos disponibles en la provincia, se remiten al Centro territorial -que es de alta tecnología- y radica en Holguín.
Según la doctora Montoya, uno de los factores más importantes para el éxito de cualquier tratamiento de reproducción asistida es la edad de la mujer. Esta incluso puede invalidar la factibilidad de los tratamientos; por eso son priorizadas las señoras con 37 años o más.
“Pueden venir directamente al Centro; lo que sí necesitamos es que sea estudiada en su área de salud para definir el riesgo preconcepcional y genético sobre el cual vamos a trabajar aquí”, remarcó.
declinar ovárico, y no siempre se puede trabajar con los óvulos que se obtienen de esa liberación folicular, porque ya no tienen la calidad para la gestación. Entonces, se les oferta la ovodonación, que es un proceso más complejo, que no se realiza aquí.
Tener un hijo es muy importante para la mayoría de las personas por los múltiples significados sociales y culturales que tiene la creación de una familia; sin embargo, la infertilidad es un problema común, con el que es muy difícil lidiar.
La ayuda especializada para manejar las emociones negativas que sobrevienen a la imposibilidad temporal o permanente de tener hijos, es otra de las vertientes de la atención a la pareja infértil. La psicóloga Yanelvis Mateo Arañó comentó que en muchos casos se presentan problemas como la ansiedad, depresión, insomnio y trastornos de pareja por la frustración de no poder ser padres.
“Ante el hecho de la infertilidad tanto en mujeres como en hombres, surgen emociones negativas que acarrean conflictos internos en la persona y, en no pocas ocasiones, también afecta la relación. Por eso se trabaja terapia de pareja para evitar que lleguen al embarazo teniendo una relación conflictual, y que esto traiga consigo una separación o una familia disfuncional”, enfatizó.
Después del nacimiento de su hijo, Milagros y Orlenis quisieron llevar su mensaje a todas las parejas que actualmente intentan tener hijos. Cuando pregunté si les recomendarían a las parejas venir al centro, la joven madre dijo “claro, allí la atención es excelente y a veces ocurre como en nuestro caso, que el embarazo se produce en el transcurso de los estudios o en medio del tratamiento.”
El padre aseguró: “Yo les recomiendo a los hombres estudiarse, asistir con su esposa a las consultas de Reproducción Asistida, porque sí se logra el resultado.”
Josías, el nombre de su bebé, significa “Dios restaura” y el Centro de Reproducción Asistida en muchos casos es eso, un camino para restaurar las esperanzas de quienes sueñan tener un bebé. Pero sobre todo, sus profesionales ponen el mayor empeño para que, incluso aquellas parejas que no lo logran, salgan del servicio más saludables y con la satisfacción de haber recibido una atención de excelencia.

