Magali Sánchez y el orgullo de dirigir el “Madrigalista“

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Magali Sanchez Malleuve coro madrigalistaHay una mujer en Santiago de Cuba que rebosa felicidad: es la maestra Magali Sánchez Malleuve, directora del Coro Madrigalista, quien recibió los presentes enviados a la agrupación por el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba, General de Ejército Raúl Castro Ruz.

“Nos acabamos de enterar de este Reconocimiento que nos hace el Presidente Raúl Castro; hasta me puse nerviosa cuando me lo dijeron. Eso es algo muy grandioso para nosotros; es un compromiso con Raúl, con Cuba y con nuestra ciudad santiaguera que tanto se merece que se trabaje por ella.

“Ese Reconocimiento implica para nosotros seguir haciendo música… pero ante todo, buena música coral, para mantener esta institución a lo largo de los años.    

“Queremos darle mil gracias al Presidente Raúl, y decirle que el Coro Madrigalista trabajará siempre por ser un ejemplo en todos los sentidos.”.

Las palabras de Magali, joven maestra de música, encierran la disposición de ese colectivo artístico de continuar el legado de quienes hace 60 años fundaron el grupo en la entonces también muy joven Universidad de Oriente.

Hay entusiasmo en la Directora de una de las agrupaciones corales más prestigiosas del país, con el significado añadido de estar ellos asentados en la urbe santiaguera, que festeja el medio milenio de existencia desde el pasado 25 de julio y que, además, es sin discusión una de las plazas más fuertes del canto coral, no solo de Cuba sino de la región del Caribe.       

De la mano del Ministro de Cultura cubano, ellos acaban de recibir en la flamante sala de conciertos Esteban Salas, de la Sala de Arte del Complejo Cultural Bacardí, frente al Parque Céspedes, tres regalos invaluables, enviados por el Presidente Raúl Castro Ruz: una hermosísima Bandera Cubana, un diploma, y una carta en la que el Mandatario cubano les dice:

“Queridos compañeros del Coro Madrigalista, en ocasión de su 60 aniversario llegue a ustedes mi felicitación por la constancia, el talento y el espíritu revolucionario con que han defendido ese noble proyecto. La agrupación ha trabajado durante seis décadas en el rescate y la promoción del patrimonio musical de nuestro país y de obras valiosas del repertorio universal. La vocación social del Coro Madrigalista se ha expresado en estos años de Revolución a través de un trabajo comunitario sostenido y en la formación de grupos de niños aficionados al canto. Reciban un fuerte abrazo.”

Por eso quizás se multiplica el entusiasmo cuando luego, los coristas interpretaron  “Veinte años”, de María Teresa Vera, con una versión del maestro Electo Silva, y el homenaje del “Madrigalista” a la memoria de ese otro grande de la música popular cubana, el maestro Juan Formell: la pieza “El baile del buey cansa’o”, arreglada por Melvin Rodríguez.

“Hemos querido con estas canciones, agradecer el gesto de nuestro Presidente y de tantos santiagueros y compañeros y compañeras nuestras que vinieron a saludarnos”, apuntó la Directora.  

Desde que el maestro Miguel García fundó el coro en 1955 en la Universidad de Oriente, el nombre “Madrigalista” ha estado íntimamente ligado al quehacer cultural de la ciudad santiaguera. 

Y de entre los momentos estelares del grupo se recuerda el nexo tan estrecho que lograron ciudad y coristas, de la mano del elegante, amable, muy culto y educado maestro Santiago Fals. 

Hace cinco meses señalábamos en relación con el “Madrigalista”: “puede asegurarse que la historia de la música en Santiago de Cuba estaría incompleta sin el acápite dedicado a este coro…”

Ocurre que en estas seis décadas de trabajo hay muchos pasajes inolvidables, como aquel cuando en 1956 dejaron de presentarse en solidaridad con las huelgas estudiantiles; cuando retomaron a las actuaciones públicas al triunfar la Revolución; que casi en ninguna celebración patriótica o artística en Santiago de Cuba falta el “Madrigalista”, que es, además, el coro vocal en activo más antiguo de Cuba; que lo mismo cantan en una sala de concierto, que en una escuela, hospital o fábrica, donde dan a conocer su arte mediante un repertorio pensado para todos los gustos.   

Según explica Magali, estos cantores santiagueros son incansables en los ensayos y parecen dispuestos a no parar nunca; sus habilidades vocales y esa directora siempre tan creativa, les permiten incursionar por los más diversos autores y estilos, tanto cubanos como foráneos: Nilo Rodríguez, Miguel García, Harold Gramatges, Electo Silva, Roberto Valera, Guido López Gavilán, Salvador Alarcón, Conrado Monier, Beatriz Corona, Gisela Hernández; de Shostakóvich, Heitor Villa Lobos, Stravinsky, Monteverdi…   

El miércoles 21 de octubre, cuando recibieron el reconocimiento enviado por Raúl Castro Ruz, los del “Madrigalista” interpretaron “El baile del buey cansa’o”, y muchos… casi todos los asistentes a la velada se movieron acompasadamente en sus asientos, y quienes estaban de pie bailaron, al no resistieron el influjo de lo que pasaba sobre el escenario.

Y es que como característica, el coro santiaguero une a sus voces las coreografías en algunos temas, algo que lo distingue, pues abandona lo tradicional (esas posturas quietas a las que nos tienen acostumbrados la mayor parte de los orfeones) e incorporan la danza al espectáculo.   

De los 20 años de vida artística de Magali Sánchez, una parte los dedicó a cantar en el Orfeón Santiago, bajo la pupila de esa gloria de la música cubana: el maestro Electo Silva, Premio Nacional de Música. Pero los últimos 11 años Magali los ha consagrado a la dirección del “Madrigalista”, grupo donde ha depositado cuanto de creatividad le ha nacido.

Para la Maestra y para los integrantes del grupo son inolvidables las jornadas en Venezuela donde estuvieron dos años, sus encuentros con el líder Hugo Chávez, la enseñanza que trasmitieron y que los obligó a superarse constantemente.

Hace dos días le volvimos a preguntar a Magali lo mismo que hace casi cinco meses: ¿Qué distingue al “Madrigalista”? y la respuesta más o menos fue igual, pues habló del repertorio muy bien escogido; la sonoridad, cuando algunos aseguran estar ante un ‘coro macho’, y el dominio escénico, que tanto los ayuda.

En noviembre venidero será el Festival Internacional de Coros de Santiago de Cuba, en medio de las celebraciones por el medio milenio de la otrora villa santiaguera. Será un momento especial para distinguir aún más las virtudes del coro dirigido por Magali, los 60 años de la agrupación, y de reiterar en el caso del “Madrigalista” lo dicho por el poeta Reinaldo García Blanco con una imagen tan hermosa: “No sé si cantan como los dioses, pero hay dioses que cantan como ellos”.

Para ese momento quizás la emoción de Magali Sánchez tampoco la deje hablar mucho, como ocurrió cuando el Ministro de Cultura envolvió los hombros de la maestra con la bandera tricolor de la estrella solitaria.

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