Para una destacada trabajadora agrícola como Mercedes Peña Peña, oriunda del montañoso y santiaguero municipio de Segundo Frente, son insuficientes los elogios cuando acerca de su carácter optimista, personalidad comunicativa y por encima de todo amor al trabajo, se le asocien en su vida de mujer de campo o serrana de pura cepa.
Entre los cafetales de la finca de Mícara, perteneciente a la Unida Básica de Producción Cooperativa (UBPC) Tumba Siete, la encontramos por estos días de auge de la cosecha cafetalera 2015-2016, en el municipio Segundo Frente, considerado como uno de los que más avanza entre sus homólogos del país, en cuanto al cumplimiento del Programa de Desarrollo Cafetalero, prevista hasta el 2020.
El pasado 15 de octubre, Día Mundial de la Mujer Serrana fue motivo de satisfacción para Mercedes, quien junto a un colectivo de recolectores del grano de la zona quiso festejar la efeméride mediante un aporte decisivo en el impulso de la recolección de varias decenas de latas de café de la variedad Arábigo.
El trabajo se conjugó con un sencillo homenaje a Mercedes y otras mujeres, quienes desempeñan una importante función en lo que se refiere a garantizar todo lo concerniente al progreso de la estabilidad de las zonas montañosas. Mercedes manifestó, que lo celebró consciente de que con el Triunfo de la Revolución en 1959, se le reconoció a la mujer rural cubana sus facultades y derechos sobre la tierra, condiciones sociales, jurídicas, además de su inserción en sus espacios.
Ella, tiene la responsabilidad de atender un total de 82 cordeles de café de la finca Micara, de Referencia Nacional, por sus elevados rendimientos agrícolas –más de 100 quintales de café oro por caballería- y no oculta su pasión por ese atractivo cultivo, que a decir jocosamente ya forma parte de su querida e inseparable familia conformada por sus esposo, tres hijos y cinco nietos.
Desde hace unos 10 años labora en esa estructura productiva, la cual tiene dos caballerías dedicadas al café. En tiempo de cosecha, expresa esta destacada campesina, marcho bien temprano al cafetal para garantizar la recogida en tiempos del grano y evitar que se pierda ya que mucho trabajo cuesta conseguirlo en las matas.
Una adecuada y sistemática atención cultural de las plantaciones, con un tratamiento oportuno a la regulación de sombra, limpieza del área, deshije y resiembra, garantizan mayores producciones. Esas actividades para mí son el ABC de la ejecución y progreso del Programa de Desarrollo Cafetalero, dice con mucha certeza y conocimiento de causa.
Mi trabajo en el campo no compite con las labores del hogar, donde me levanto bien temprano para dejar todo lo de la casa bien ordenado y preparado para satisfacción de mi esposo, con quien llevo 37 años de matrimonio, de quien también recibo una ayuda enorme para poder llevar adelante mis quehaceres en la finca.
Con mucho optimismo observa el progreso de la actual cosecha en su demarcación, y augura mayores resultados a raíz de la aprobación de los nuevos precios de las latas de café y de la incorporación masiva de los pobladores serranos a la recogida del grano.
Hay café, mucho entusiasmos entre la gente de este Consejo Popular Mícara, de ahí que daremos un aporte significativo al cumplimiento del estimado de recogida del municipio. Esa es una decisión de Mercedes, quien encabeza la brigada “Las Marianas” integradas por 60 mujeres recolectoras quienes por estos días de asomo de un “pico de maduración” ya recogen más de 200 latas diarias de café.
En el campo queda Mercedes, junto a su gente de vanguardia. Una mujer serrana que contagia con su amor a la vida y el trabajo.