Hace más de 20 años la Asociación de Solidaridad y Cooperación para el Desarrollo “Ernesto Che Guevara”, de Torrejón de Ardoz, en España, y la Organización No Gubernamental (ONG) Medicuba, colaboran con nuestro país con el objetivo de rehabilitar, dotar de recursos y acondicionar espacios educativos en las escuelas especiales; desde el año 2015, los centros de este tipo en el municipio de Santiago de Cuba son beneficiados.
“Varias han sido las escuelas especiales que han recibido la ayuda de estas organizaciones, con el fin de mejorar la calidad de vida de estudiantes, trabajadores y familias. Pudiéramos mencionar instituciones como la “Guillermo Granados”, la “Osvaldo Socarrás”, la “José Martí”, la “Frank País”, la “Josué País”, “Pepín “Salvá”, y “Alberto Fernández”.
“En estos momentos acaba de ser favorecido con un donativo puntual de material de la agricultura el politécnico “Valdimir Ilich Lenin”; y además hemos recibido muchísimos alimentos. Estamos hablando de latas de puré, pastas alimenticias, latas de legumbres, lo que permitirá aportar muchísimo a la dieta balanceada de nuestras niñas y niños de la Educación Especial.
“Sabemos que todo esto se ve afectado, por el triste bloqueo que se nos encrudece día a día y también por toda esta situación de la pandemia. Por eso se agradece mucho más esa donación de alimentos que se pondrá en manos de los niños en septiembre cuando comience el curso escolar”.
Así lo explicó la M.Sc. Lisney Popa Tabares, jefa de departamento de la Educación Especial en el municipio de Santiago de Cuba, quien informó además que este año junto con la Asociación “Ernesto Guevara” y Medicuba, se ha unido el Ayuntamiento de Jijona y la Asociación de Solidaridad “Lázaro Cárdenas”, quienes han hecho posible que estos recursos lleguen con seguridad a su destino: nuestra nación.
“Esto se realiza con amor, con un amor desinteresado extremo. Nadie se imagina el tiempo que ellos pasan, las horas extras y voluntarias que dedican al recibimiento y el acopio de material, para poder dotar nuestras escuelas especiales de todas estas herramientas.
“La donación tiene lugar cada año y consiste en un contenedor de 40 pies. Todos los gastos corren por cuenta de estas asociaciones; y en esta ocasión hemos recibido además, muchísimo material sanitario para la lucha contra la pandemia que hoy se libera en nuestro país.
“Realmente es una labor humanitaria preciosa, digna, altruista... Hay que ver bajo qué condiciones trabajan, cuánto gastan, cuanto donan de su dinero personal, para poder ayudar a las niñas, niños familiares y trabajadores de la educación especial santiaguera”, argumentó Popa Tabares.
Este año, según aclaró la jefa municipal de esta enseñanza, el objetivo es acondicionar el politécnico “Vladimir Ilich Lenin” con equipamiento de la agricultura para lograr una mayor producción de alimentos, los cuales serán consumidos por estudiantes y trabajadores de la propia escuela, del círculo infantil Ranjildo Siguenza y la escuela especial Cristóbal Méndez del poblado de El Cristo, además del Hogar de niños y niñas sin amparo familiar de Boniato.
“La “Vladimir Ilich Lenin” viene trabajando muy seriamente la producción de alimentos y cuando se pongan en práctica los recursos y herramientas recibidas, como el arado mecánico, sistemas de regadío, materiales para hacer las casas de tapado, entre otros, tendrán mejores resultados de trabajo y dará para hacer donaciones al resto de las instituciones de lo que ellos vayan cosechando.
“Se escogió este politécnico específicamente porque tiene grandes porciones de tierra, además tiene dentro de su especialidad la agronomía, lo que por supuesto, también será útil para que los estudiantes realicen hacer allí sus prácticas con vistas a su futura inserción laboral”, comentó.
Desde el año 2015 que la Asociación española de Solidaridad y Cooperación para el Desarrollo “Ernesto Che Guevara” colabora con Santiago de Cuba, sus miembros junto a los trabajadores de las escuelas, metodólogos de la Dirección Municipal de Educación de la Educación Especial, conforman una brigada de trabajo que cada verano pintan la escuela que ha recibido o que recibirá la donación.
“Además de donar, ellos vienen a ayudar a reparar el centro beneficiado. Hace dos años no han podido estar con nosotros por el alza de la pandemia pero se extraña que vengan, rehabiliten, pinten... Y es que entre las donaciones siempre envían la pintura, el cemento, el cemento blanco para las cocinas, y es muy lindo ver cómo forman parte de nuestro equipo de trabajo.
“Es un ejemplo digno ver cómo se han podido rehabilitar las cocinas de nuestras escuelas que eran locales realmente en condiciones no óptimas, y esto por supuesto trae consigo no solamente el mejoramiento de calidad de vida de niños y trabajadores, porque la comida sale en mejores condiciones, se elabora en un menor tiempo; sino que además de rehabilitarla, enchaparla y hacerla prácticamente nueva, también la dotan con equipos de refrigeración, con cocinas nuevas, con extractores de aire... para que los cocineros y cocineras trabajen con mejor calidad.
“De conjunto con esto, otra ventaja es que nuestros niños y niñas puedan dentro de la propia escuela asistir a talleres docentes de elaboración de alimentos, y que aprendan para su vida adulta independiente; es una forma de que después que terminan en nuestras escuelas puedan obtener un empleo.
“Todo el equipamiento informático que sabemos que hoy está muy dañado en todo el sistema educacional, ellos nos lo donan, por eso hoy es muy natural ver los laboratorios de las escuelas especiales dotadas con máquinas que le permiten a los niños un alto nivel de desarrollo y de aprendizaje”.
Con estas palabras finalizó Lisney Popa Tabares, no sin antes agradecer a todos los miembros de estas asociaciones que facilitan la cotidianeidad en las escuelas especiales santiagueras.