He aquí el hombre, he aquí el artista… he aquí Fernando

Categoría: Especiales
Escrito por Héctor Segura Rizo
Visto: 2003

P1010358Termina el mes de enero y con él cierra la exposición del XVI Salón Nacional de Arte Religioso, que sesionó en el Centro Cultural y de Animación Misionera San Antonio María Claret de Santiago de Cuba y puso a disposición de los públicos obras artísticas vigorizadoras del diálogo entre fe y cultura.

En la exposición, conformada por más de 30 piezas de las artes plásticas y la fotografía, convergieron discursos que colocan al servicio de la creación códigos de las distintas vertientes religiosas latentes en Cuba.

WP 20151217 20 49 06 ProEntre estas piezas se destaca Ecce Homo, instalación que mereció el primer premio del Salón y que ya figura entre los bienes culturales de la ciudad de Santiago de Cuba como creación contemporánea que inspira al cristianismo. Su autor, el santiaguero Fernando Goderich Fabars, dialogó con Sierra Maestra en una exclusiva que devela sus métodos, técnicas y afiliaciones artísticas, así como facetas intrínsecas de Ecce Homo.

¿Cómo se inicia Fernando en el mundo profesional de las artes?

Desde niño prefería expresarme mediante dibujos, eso me entretenía más que cualquiera otra cosa, aun cuando era hiperactivo. Mi tía fue quien notó la posibilidad o las habilidades manuales que yo poseía y se dirigió a una señora que era profesora de una escuela de artes para que la misma mejorara o encauzara mi técnica.

Luego hice la entrada a pases de niveles en séptimo y décimo grados, y en cuarto año me gradué como Profesor de pintura, grabado y dibujo, todo en la escuela de artes José Joaquín Tejada. Comencé a trabajar y nunca dejé de integrarme en salones de artes plásticas u otros escenarios que impulsaran mi creación y ya llevo 25 años como profesional.

¿Cuál es la técnica que mayormente empleas en tus creaciones?

En la escuela de artes enseñan todas las técnicas y, por supuesto, lo ideal es dominarlas todas aunque en solo una se destaque el artista. Yo en lo particular me inclino por el dibujo, es esa la técnica a la que recurro con mayor frecuencia y mediante la cual trato temas inherentes a la sociedad cubana como las camionetas llenas, el tumulto de las colas para las guaguas y otras facetas de la cotidianidad del santiaguero en sentido general.

¿Qué te motivó a participar en el XVI Salón Nacional de Arte Religioso?

P1010353Había pensando este trabajo (Ecce Homo) no tanto para el Salón sino para cubrir mis propios intereses o inquietudes tras la temática religiosa. Entonces coincidió su nacimiento con la sesión de este evento y tuve la oportunidad de presentarlo en el mismo.

¿Por qué Ecce Homo?

Ecce Homo, o "he aquí el hombre" en su traducción al castellano, son las palabras pronunciadas por Poncio Pilato para referirse a Jesús ante la muchedumbre.

Con mi obra intento reflejar, entonces, al hombre, al Jesús que existe dentro de cada uno de nosotros independientemente de las tendencias personales o creencias. Trato de remarcar al hombre que indica que en medio de la naturaleza maligna siempre existe algo bueno, algo positivo. Todos estos elementos apuntan también a la posibilidad del arrepentimiento total, a la redención.

¿Por que elegiste trabajar con mosaicos para crear Ecce Homo?

Es una técnica que estoy trabajando y que me gusta llamar rompecabezas. Posee diferentes metodologías y formas que me permiten lograr obras abstractas o figurativas como esta. En este caso entendí que el soporte adecuado para mis intenciones serían estos mosaicos de madera, a los cuales di primero una base de color para luego dibujar encima de ellos. Empleé colores ocres que aportaron antigüedad y sobriedad a la obra de acuerdo con su objetividad y sentido conceptual.

La parte difícil o atractiva es que cada una de las piezas tiene que imbricarse, por eso se pueden armar y desarmar tantas veces como se quiera. También se pueden fotografiar o mirar desde múltiples ángulos y posiciones lo que provoca distintas lecturas, según las personas manipulan, también observan.

Esta técnica, a la que llamo “infinismo”, actualmente solo soy yo quien la trabaja en Cuba, y me permite expresar con las piezas el carácter infinito o infinista de la vida, de todo dentro de ella, y en este caso de la religión, de la fe en Cristo y en la naturaleza.

¿Es como un reto para quien mire la obra?

Efectivamente. Las personas que interactúen con Ecce Homo deben descubrir el rostro de Cristo, o la imagen de la Virgen y el niño, indistintamente. Este elemento didáctico permite al público crear su propia obra y desprenderse de mis intenciones. Brinda al espectador la posibilidad de intercambiar con la obra de arte.

¿Cuál es el mensaje personal que subyace en Ecce Homo para el pueblo de Cuba y en especial el santiaguero?

Simple: la fe nunca debe perderse. Hay momentos en los que puede verse todo negro, y cuando se ve todo negro se siente como si se tocara el fondo, pero es justo en esos momentos cuando se debe pensar positivo, con una fe sostenida, y dedicar las energías a ayudar al prójimo que esté en peores condiciones. Esa es la idea que manejo, nunca lo malo va a ser lo último que esté presente, siempre algo bueno va a surgir del ser humano y de tal modo se abrirán puertas.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar