Damasco, 8 sep (PL) Las bandas terroristas que operan en la periferia de esta capital mantienen sus ataques indiscriminados contra áreas residenciales, que provocaron un muerto y 12 heridos, después bombardear con obuses de morteros varias zonas capitalinas.
Fuentes cercanas a Prensa Latina confirmaron que cuatro obuses impactaron en las inmediaciones de la escuela Omeya, en el barrio de Qassah, matando a una persona e hiriendo a otras siete, entre ellas una niña de 10 años
Otros dos proyectiles impactaron en la plaza Tahrir, causando heridas a cuatro transeúntes.
También fueron atacadas las edificaciones del complejo de facultades universitarias de Hamah, donde dos morterazos causaron considerables daños materiales.
Según las mismas fuentes, los barrios de Bab Touma y al-Ammara, volvieron a ser atacados, sin lamentar pérdidas humanas.
El pasado 4 de septiembre murieron tres civiles, entre ellos una niña, y 15 heridos, después que bandas terroristas atacaran la zona de Jaramana, ubicada a solo nueve kilómetros del centro de esta capital.
Unos días antes, el 29 de agosto, dos personas murieron a consecuencia de ataques terroristas con morteros contra la zona residencial de Mazraa.
Apenas 24 horas habían explotado 25 proyectiles de morteros sobre los barrios de Jaramana, Bab Touma, Kabbas, Tiara, y Jesser Rais, muy cerca del hotel Dama Rose.
La ola de atentados contra zonas residenciales de Damasco ya dura más de un mes, dejando como resultado más de 70 muertos y sobrepasa los 300 civiles heridos.
Según fuentes locales, los obuses son lanzados desde posiciones que ocupan los extremistas armados en la zona de Jobar, un suburbio ubicado a 11 kilómetros del centro de esta capital, donde operan las bandas terroristas del autoproclamado Ejército del Islam (Jaish al-Islam), y la Brigada Fajr al-Umma.