Beirut, 10 sep (PL) El movimiento libanés Hizbulah afirmó que Arabia Saudita y Estados Unidos cometen terribles crímenes contra el pueblo de Yemen, sus infraestructuras e instalaciones civiles, en medio del silencio y la inoperancia de la comunidad internacional.
Una portavoz de Hizbulah (Partido de Dios, en árabe) señaló que la ofensiva militar de la coalición de países árabes e islámicos encabezada por el reino saudita, con el beneplácito de Washington, ha causado numerosas muertes de inocentes, con absoluta impunidad.
La fuente declinó aportar cifras de víctimas y daños materiales, pero aseveró que los bombardeos iniciados por el reino wahabita y secundados por una coalición de países árabes e islámicos han destruido "instalaciones vitales" como hospitales, escuelas, mezquitas y centros de servicio.
En los casi seis meses de operaciones armadas, desde el 26 de marzo pasado, también quedaron reducidas a escombros instalaciones gubernamentales y viviendas, "y estos crímenes no han cesado pues, por el contrario, se ha visto una seria escalada en los últimos dos días", acotó la vocera.
La ONU estima en unas cuatro mil 500 personas la cifra de personas muertas por los ataques de la alianza pro-saudita, de las cuales unas dos mil 110 eran civiles, además de cientos de miles de heridos y desplazados.
Al comentar un comunicado de la dirigencia de Hizbulah, la responsable de prensa opinó que la intensificación de los bombardeos y el despliegue de tropas terrestres "parece una represalia de las fuerzas de la agresión contra Yemen, su pueblo y su historia tras el gran golpe que recibieron en Safer.
El viernes, rebeldes del movimiento chiita Ansar Allah y los Comités Populares vinculados a un sector del Ejército yemenita leal al expresidente Alí Abdulah Saleh atacaron un depósito de municiones en la referida región y ocasionaron más de 60 muertos a las unidades de la coalición.
De ese total, 46 fueron soldados de Emiratos Árabes Unidos, cuya aviación arreció sus bombardeos este fin de semana; mientras otros 10 eran nacionales de Arabia Saudita y cinco de Bahrein, además de decenas de heridos.
Hizbulah también reprochó que organizaciones humanitarias internacionales no reaccionan con contundencia ante la continuación de las matanzas y cuestionó su "silencio hacia esos crímenes que mataron civiles, dañaron su presente y destruyeron su futuro mediante cohetes pecaminosos".
La declaración del Partido de Dios se produjo después de que Estados Unidos incluyó en su lista unilateral de terroristas al libanés Samir Al-Qantar, quien estuvo preso en Israel de 1979 a 2008 tras ser condenado a cinco cadenas perpetuas y 47 años por la muerte de cuatro israelíes.
El excombatiente de la resistencia fue excarcelado en julio de 2008 como parte de un canje de prisioneros con el régimen sionista.