Bien aprovechada, la cumbre mundial que está a punto de iniciarse en esta capital, podría resultar una verdadera oportunidad para comenzar a enfrentar seriamente el cambio climático: una realidad innegable que no "respeta" fronteras.
Pese a ser un tema del que se habla desde hace años, algunos pretendieron soslayarlo, muchas veces argumentando que constituye una de las tantas cuestiones rodeadas de un mar de frases trilladas, pero carentes de sentido.
Sin embargo, la naturaleza, sabia, desoyó cada uno de esos argumentos ingenuos o malintencionados y, cada vez con mayor fuerza, siguió mostrando las palpables consecuencias de un fenómeno no concientizado y combatido en su justa medida.
"Una importante especie biológica está en riesgo de desaparecer por la rápida y progresiva liquidación de sus condiciones naturales de vida: el hombre", alertó desde 1992 el líder de la Revolución cubana, Fidel Castro, en la Conferencia sobre Medio Ambiente y Desarrollo en Río de Janeiro, Brasil.
En 2009, en la XV Conferencia Internacional de la Organización de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, realizada en Copenhague, Dinamarca, una frase estremecedora fue pronunciada por el líder de la Revolución bolivariana, Hugo Chávez: "No cambiemos el clima ÂíCambiemos el sistema! Y en consecuencia comenzaremos a salvar el planeta".
Precisamente, esa frase es uno de los pocos momentos gratos para recordar tras el fracaso que constituyó lo sucedido en ese evento de la capital danesa, el cual se considera un paso atrás en la acción de la comunidad internacional para prevenir o mitigar los efectos del cambio climático.
Dicha cumbre concluyó sin un pacto vinculante capaz de frenar las emisiones de gases de efecto invernadero. Una vez más, los intereses de unos pocos atentaron contra el bienestar de toda la humanidad.
Seis años después, delegaciones de unos 195 países se reunirán en París para volver a analizar el mismo tema, con la diferencia de que las consecuencias del cambio climático son más evidentes.
Cada vez resulta más notorio su impacto: eventos meteorológicos extremos, intensas lluvias y sequías, huracanes. Está subiendo el nivel del mar, aumentan las temperaturas. Los efectos los sentimos todos.
Uno de los objetivos principales de la Conferencia de las Partes en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP21) es conseguir un pacto para mantener el calentamiento de la Tierra por debajo del límite de los dos grados centígrados con respecto a los niveles preindustriales (hacia 1850).
Pareciera entonces que la mesa está servida para lograr que la cumbre de París arroje un resultado verdaderamente positivo para todos con un acuerdo vinculante, ambicioso y transparente.
Ojala el apetito de auténtica justicia, conciencia y accionar climáticos, comience a ser saciado.