Naciones Unidas, 4 jun (PL) Siria denunció en Naciones Unidas la utilización del tema humanitario como un instrumento para que Damasco ceda a las presiones políticas de occidente y sus aliados en la próxima ronda de negociaciones en Ginebra.
En declaraciones a la prensa después de una reunión del Consejo de Seguridad sobre la situación en el país levantino, el embajador sirio aquí Bashar Jaafari señaló que la manipulación y la doble moral caracterizan la postura de algunas potencias a la hora de enfocar el conflicto y su impacto en la población civil.
El Consejo, presidido este mes por Francia, discutió a puertas cerradas la posibilidad de emplear operaciones aéreas para llevar ayuda humanitaria a zonas definidas como "sitiadas por las partes en conflicto", asunto abordado desde la óptica de que el gobierno bloquea los convoyes por tierra y no deja otra opción.
De acuerdo con Jaafari, se trata de mentiras para aumentar la presión sobre Damasco en la mesa de diálogo, la cual se espera que en su reanudación -aún sin fecha precisa- trate el tema de la transición política.
Occidente y sus aliados del Medio Oriente interpretan la transición como la salida del poder y del futuro político sirio del presidente Bashar al Assad, una visión que el gobierno del país levantino califica de injerencista y de alejada de las intenciones sinceras de detener la guerra.
Según el embajador, Damasco ha trabajado con la ONU en el envío de ayuda humanitaria a millones de personas, pero los interesados en el cambio de régimen ignoran esos esfuerzos.
Ustedes escuchan muchas informaciones falsas, incluso de miembros permanentes del Consejo de Seguridad, si el gobierno de Siria no apoyase el trabajo humanitario, millones de personas habrían muerto a estas alturas, tras más de cinco años de conflicto, dijo a periodistas pocos minutos después de las intervenciones de los embajadores de Francia y Reino Unido.
El representante de París Francois Delattre y su homólogo de Londres Matthew Rycroft acusaron al gobierno de al Assad de bloquear la asistencia, de sitiar ciudades y de no dejar otro camino que las operaciones aéreas, aunque reconocieron algunos progresos en la autorización de convoyes en los últimos días.
Jaafari señaló que el verdadero tema central de la situación en Siria es la lucha contra el terrorismo.
"El mismo terrorismo que apoyan los que dicen estar preocupados por la situación humanitaria", afirmó.
El diplomático aseguró que si occidente y sus aliados estuviesen interesados en evitar el sufrimiento de la población, hace mucho tiempo hubiesen puesto freno a "la política de Turquía, Arabia Saudita y Qatar de intervenir en los asuntos internos sirios y de reclutar terroristas en las cuatro esquinas del mundo".
La propia ONU reporta más de 80 mil combatientes extranjeros en el país, aunque nuestros estimados son bastante superiores, expuso.
Respecto al lanzamiento de ayuda desde el aire, Jaafari se limitó a decir "que a algunos en el Consejo de Seguridad les gustaría dejar caer armas para los terroristas, en lugar de comida para los necesitados".