Recientemente sesionó en Santiago de Cuba la Alta Cámara de la Gran Logia Masónica de Cuba, un encuentro que salió de La Habana por vez primera en los últimos 34 años.
Como parte de la reunión, que tiene lugar cada seis meses, el Gran Maestro, los grandes funcionarios y una representación de los venerables maestros de las logias masónicas de Cuba, presentes en esta ciudad, rindieron honores en el Cementerio Patrimonial Santa Ifigenia al Héroe Nacional, José Martí y al Padre de la Patria, Carlos Manuel de Céspedes.
Asimismo, iniciaron el sendero de masones en el cementerio, primero de su tipo en el archipiélago, sembraron un árbol de Acacia –símbolo masónico de la vida y la inmortalidad– detrás del busto del Gran Maestro mártir José Andrés Puente, ubicado en la avenida de los libertadores y calle 4, y participaron en una gala artística cultural con talento local en el teatro Martí.
De la misma forma, en la mañana, rindieron tributo al Mayor General Antonio Maceo, con el depósito de una ofrenda floral en la plaza de la revolución que lleva su nombre.

