“Nuestra jornada nació con el nombre de Batalla de Ideas, porque precisamente el hombre tiene que tener claro las definiciones a la hora de actuar y en el caso de la medicina hemos acompañado este pensamiento del jefe de la Revolución, Fidel Castro. Y a pesar de las limitaciones materiales que hemos tenido, el pensamiento científico, la idea perseverante, el sentir de aunar voluntades, es lo que nos ha dado el éxito”.
Así lo explicó el Dr. Reinaldo Reyes Mediaceja presidente del Capítulo de la Salud Pública en Santiago de Cuba, jefe de departamento docente del Policlínico Camilo Torres, quien se desempeña además como profesor auxiliar de la Universidad de Ciencias Médicas en el territorio, y agregó:
“Nadie que pretenda que solamente con el saber médico hubiéramos logrado lo que hasta ahora. Si no participan las masas organizadas, si no hay una intención intersectorial, sin ayuda de la voluntad política que siempre ha existido, porque necesariamente tiene que haber una conducción, no estaríamos acá.
“Una conducción que tiene un sentido político e ideológico, que lo ha marcado el Comandante en Jefe, el estratega mayor con relación a la salud pública; y lo que hemos venido cumpliendo son las acciones para desempeñar esta batalla de ideas, que por demás va a continuar, porque lo exige el momento histórico en el que nos encontramos para seguir trabajando en bienestar de la sociedad”.
De este modo, la I Jornada Nacional de Batalla de Ideas, VIII Taller de valores, y X Jornada Científica de Salud Pública, rindió homenaje a Fidel por su 90 cumpleaños. Por otro lado contó con conferencias magistrales, trabajo en comisiones y enriquecedores debates sobre el desarrollo de la medicina y de los programas priorizados en la localidad.
“Estamos potenciando la atención primaria de salud, porque se dice que el 90% de los problemas se resuelven allí y estamos dándole el espacio a esos jóvenes para que tengan un intercambio con la comunidad científica, para buscar mayor alcance, posibilidades y bienestar a la sociedad santiaguera.
“Además hemos conversado mucho sobre la clínica como madre de la medicina, porque en este sentido es consustancial que los médicos nos desenvolvamos más con el método clínico -epidemiológico con enfoque social. Hay que tener presente que el médico debe contar con habilidades como saber escuchar, saber interrogar y saber inspeccionar al paciente.
“Esas habilidades puestas de conjunto hacen una sinergia y las posibilidades diagnósticas son mucho más favorables que cuando se usan solamente la tecnología, que es importante y no se puede desechar, pero que tiene que ser un elemento de comprobación, sobre la presunción que tenga el profesional al identificar los problemas de salud y los riesgos que le acompañan.
“Por tanto el método clínico constituye la base de la formación de los profesionales de la salud en cualquiera de sus ramas: sea pediátrico, obstétrico, quirúrgico, etc., porque determina las posibilidades reales de diagnóstico y ofrece mejores soluciones terapéuticas”, finalizó.