Una luz por ti Fidel

Categoría: Santiago de Cuba
Escrito por Esperanza Castellanos Cabrejas
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Una luz por ti Fidel

Con  emoción en su ojos y  la voz entrecortada  la  doctora Clara  Martínez,  profesora  e investigadora del  Centro Nacional de Electromagnetismo Aplicado, recuerda  su encuentro con el Comandante  Fidel Castro en Venezuela  durante el año 2000, mientras se firmaba el primer  Convenio de educación con ese país.

“Fue  un momento  especial para mí.  Mis compañeros y yo  tuvimos la  posibilidad  de  compartir con Fidel por  más de dos horas. Yo recuerdo que mientras  conversábamos  acerca de los proyectos de investigación y el proceso de enseñanza que allí emprenderíamos, el Comandante  hizo una  pausa  y con la ética que lo acompañó siempre, nos dijo que nosotros debíamos  poner en alto el nombre de nuestro país y que debíamos enseñarles a  los venezolanos  con el mismo amor  con que desarrollamos nuestra  profesión aquí.

“Hablamos de todo un poco, los temas de conversación parecían interminables. Ese momento se hizo casi  eterno, pero todos nos quedamos maravillados de la sabiduría del Comandante, sus  palabras precisas, sus exigencias para con el deber que teníamos que cumplir en Venezuela, cada  pregunta de el sobre  nuestro trabajo nos  llenaba  de regocijo y satisfacción.” 

“Al concluir nuestro encuentro con él, se acercó a nosotros y saludó personalmente a los 10  profesores  que compartimos esa  tarde. En ese  encuentro también estaba Hugo Chávez Frías al lado de Fidel; personalmente tuve la posibilidad de sentir en mi hombro sus manos largas y tibias, fue la mano de un padre, de un amigo.”

“Eran tantas emociones juntas que nunca olvidaré ese día cuando lo vi  por  primera vez”.

Periodista: Doctora ¿cuál es la impronta que le queda a usted de Fidel como científica y revolucionaria?

Entrevistada: “A Fidel lo llevo en mí desde que tengo razón de ser. Lo veo de  muchas maneras en todo lo que hoy tenemos gracias a él  y a esta Revolución cubana. Fidel está presente en la salud pública, en la economía, en la educación, el  deporte y, muy  de cerca,  en  la ciencia  cubana”.

“En cada resultado satisfactorio  que tienen los  investigadores y especialistas de centros de investigación en todo el país, en este centro, el CNEA, al  cual pertenezco hace 32 años; sino también en nuestros estudiantes. Fidel  nos  convocó a ser un país de hombres de ciencia en 1960 y creo que le  respondemos a ese llamado diariamente”.


“Su manera tan especial de ver el y hacer el futuro para nuestros jóvenes ha  sido el motor impulsor de todo lo que hacemos desde nuestros laboratorios, en las investigaciones científicas, en los proyectos que surgen en estos centros con mira a re-evolucionar nuestro país con las ideas.”

 Hacemos  ciencia  porque somos conscientes  con el momento  que vivimos  y sabeos el bienestar, desde  las diferentes  especialidades, que podemos  aportar  a nuestro pueblo y  podemos  obtener  beneficios  también con otros  países  a través de colaboraciones.

 A  mí  me  queda  Fidel para siempre. Es lo que  también  le inculco  a  mis  hijos y  nietos.

Periodista: ¿Doctora Clara cual es legado del Comandante en jefe para  los científicos cubanos?

Entrevistada: “Nosotros los investigadores santiagueros, en este caso, tenemos la dicha  de  sabernos Fidelistas. Es por eso que llevamos  a nuestro quehacer  el mismo  pensamiento del Comandante.- tenemos la visión de hacer grandes  cosas  desde la Ciencia.

 De Fidel  nos  queda  para nosotros los científicos, sobretodo la confianza en el futuro y nuestra responsabilidad es  ser mejores en lo que hacemos y tener buenos resultados  siempre. Esa es la mejor  manera  de honrrarlo.

Periodista: Se nos ha ido uno de los hombres más importantes de la  historia cubana y  Universal pero su huella queda para  todos. Si pudiera  expresar unas palabras a  el  que le diría?

Entrevistada: “El tiempo no me alcanzó para volver a ver a  Fidel y estar  cerca de él, y tengo  un nudo  en la garganta con esta ausencia  que nos afecta a todos. Por eso ahora mismo, lo único que puedo es tomar prestadas  las  palabras  para  decirle: No me  sueltes de la mano aún no se  andar  bien si ti”.
 
La profesora Clara se queda esta vez en silencio con la humedad de sus ojos  y su  rostro, la  misma con que, desde hace varios  días, los  cubanos agradecidos   recuerdan a  Fidel  por la  grandeza de  su  ideal, por  la  herencia  que  nos deja  y a  cual seguiremos  fieles:  seguir  empujando hacia  adelante  este  pais.

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