Hay quienes consideran que la enfermería es una profesión solo para mujeres, por el sacrificio y la entrega que requiere. No obstante, los hombres han sabido ganarse también su lugar como parte de la Sociedad Cubana de Enfermería.
Así lo demuestra el Lic. Reinaldo Hernández Fuentes, supervisor del Hospital General Dr. Juan Brun Zayas, que cuenta ya con 20 años de labor:
“La Enfermería es una de esas carreras que requiere de la dedicación y el empeño de la persona para lograr su objetivo. Todos los trabajos llevan su dosis de tesón; pero este en especial, porque uno se dedica a cuidar personas enfermas, las cuales tienen necesidades primarias que si no logramos satisfacer, podemos perder vidas de pacientes.
“Y cuando uno pone un granito de su experiencia, de su sentir, de su fe, ve el resultado. Tenemos la capacidad de cambiar el rostro, el amanecer de ese paciente enfermo con tan solo un “buenos días”, un “cómo se siente”, con tan solo sonreír.
“No creo que esta sea una profesión de mujeres, esos son tabúes y prejuicios que existieron desde el surgimiento de la enfermería. Quién dice que un hombre como ser social, como persona, no puede tener la sencillez, la modestia, la humildad y sobre todo la sensibilidad para dar cuidados a todo aquel paciente que lo necesite; porque es necesario unir todas esas cualidades para lograr que el enfermo se recupere rápido.
“Si uno no brinda todo su ser, su alma, es imposible lograr que los tratamientos médicos –por más estudios científicos que se empleen en los pacientes- logren el resultado que se espera”, afirmó.
“El Chino”, como le llaman sus compañeros más cercanos, fue uno de los héroes de la brigada Henry Reeve que combatió el ébola en Liberia hace un par de años, sobre esta experiencia expresó:
“Tuve la suerte y la dicha de ser uno de los enfermeros escogidos para esta misión, y para mí fue la tarea más difícil, pues junto a mis colegas estuve en condiciones muy desfavorables enfrentando una enfermedad poco conocida y peligrosa.
“Fueron vivencias enriquecedoras y que me fortalecieron, ya que logramos cortar esa cadena de trasmisión y así impedir que se expandiera el ébola hacia otros continentes y países como el nuestro. La brigada en general y principalmente el ejército de enfermeros, tuvo protagonismo principal en reducir a cero los casos de ébola en Liberia”.
Los enfermeros santiagueros tienen el objetivo de brindar una atención de calidad y excelencia. Alcanzar o no esta meta depende de la actitud de cada uno de estos profesionales, a los que según Reinaldo Hernández, no les pueden faltar:
“… paz, sosiego, empeño, inteligencia; voluntad para enfrentarse a los desafíos que vengan en contra de la salud de un paciente, y no temerle a ninguna situación por muy difícil que sea. Donde enfermeras y enfermeros ponen sus manos… todos los problemas se pueden resolver”, finalizó.