
La tarde de este 31 de mayo, Día Mundial Sin Fumar, el teatro del Hospital Provincial Saturnino Lora, fue el escenario escogido para la creación del “Grupo de apoyo a pacientes con neoplasia de pulmón y a sus familiares”, integrado por médicos, tecnólogos, enfermeros y estudiantes.
Esta iniciativa partió de la Cátedra de Estudios de Cáncer de Pulmón Dr. Rafael Ernesto Toirac Lamarque, de la Universidad de Ciencias Médicas (UCM) de Santiago de Cuba; cátedra fundada y presidida por la Dra. Soraida Acosta, quien comentó:
“Este es un primer encuentro, que surge por varias razones: por la experiencia acumulada en tantos años, lamentablemente también por ver morir a tantas personas, y porque mis alumnos de la cátedra consideraron que además existe una manera de ayudar a los pacientes, y que era en esencia convocándolos a que sean partícipes de su proceso de salud-enfermedad.
“El objetivo es que ellos conozcan la enfermedad, que sepan cómo vivir, cómo alimentarse, qué cosas pueden o no hacer, cuáles son los cuidados que deben tener durante las diferentes fases del tratamiento, y sobre todo imprimirles un poco de optimismo para que ellos entiendan que ya no estamos en la época en que el cáncer no tenía posibilidades de sobrevida, sino que realmente ya se ofertan muchas terapias para que los pacientes duren más”.

El espacio fue propicio para intercambiar con los participantes, entre los que se encontraban pacientes y familiares, acerca de temas puntuales relacionados con este grave padecimiento que cada año aumenta la mortalidad en esta provincia.
Sobre sus experiencias, la joven Viviana Mayo Rodríguez, estudiante de cuarto año de la carrera de Medicina en la Facultad 1 de la UCM santiaguera, explicó:
“Lo que hemos hecho hoy tiene que ver con que en nuestras prácticas, nos hemos podido percatar de que los pacientes muchas veces cuando llegan a la consulta no conocen bien la enfermedad ni las opciones o alternativas que tienen, y no saben lo que el tratamiento les ofrece; además, porque sus cuidadores necesitan instrucción y apoyo de todo el personal de salud pública que conoce cómo enfrentar esta enfermedad.
“Entonces decidimos unirnos para educar a la población, a los pacientes y a sus familiares respecto a lo que significa el cáncer de pulmón, ya que como siempre decimos en nuestra cátedra: no es sinónimo de muerte, es sinónimo de lucha por la vida; que no significa que todo se va a acabar sino que hay que readaptarse, reajustarse a esta nueva condición y seguir transitando con ella con la mejor calidad de vida posible”, y argumentó la futura doctora:
“La gente tiene que saber que el principal factor de riesgo ambiental, modificable y muy conocido es el tabaquismo, el hábito de fumar. Realmente si las personas hicieran conciencia y decidieran dejar de una vez por todas esta adicción se reduciría muchísimo la incidencia de la enfermedad en la población”.