Mucho público se sintió atraído por las ofertas de verano de la Empresa Extrahotelera Palmares en Santiago de Cuba, que reanimaron sobre todo la vida nocturna de la ciudad y resultaron del agrado de cubanos y foráneos.
Una de las más concurridas fueron las descargas del Patio del bolero, que dejó en la etapa estival su espacio habitual en el restaurante Don Antonio, en el Complejo Dolores, para instalarse en el exterior y propiciar el disfrute de los clientes y los transeúntes por ese céntrico lugar.
Al ser un género con seguidores, numerosas personas de todas las edades se detenían a su paso para admirar las voces femeninas y masculinas, mientras otro público colmó las mesas destinadas a aquellos que prefirieron hacerlo cómodamente sentados y tener al alcance un servicio gastronómico.
Habitualmente las descargas de vocalistas con sus invitados comienzan a las 10 de la noche, pero en julio y agosto ese horario fue adelantado para que muchos más se recrearan con la música, declamaciones de poemas, pinceladas humorísticas y otras iniciativas, con el intercambio informal con los presentes.
Conocidos solistas del Cabaret Tropicana Santiago alternaron en las noches de lunes a domingo, con instrumentistas acompañantes.
Muy animados en el verano estuvieron, además, el Club 300, a pocos pasos del Parque Céspedes, y el Bar Punto G, en la Avenida de Céspedes, con música en vivo y grabada, aunque la madrugada de ese último rincón reserva la correspondiente a la década prodigiosa.
Otra instalación de Palmares muy frecuentada a toda hora para refrescar en estos meses de intenso calor fue la Cervecería Puerto del rey, en el Paseo Patrimonial La Alameda, con cervezas y maltas elaboradas en esa mini fábrica, al tiempo que brinda alimentos ligeros y animación.