El uso de las nuevas tecnologías a través del moderno software A Jugar, influye en la enseñanza y desarrollo integral de los niños en los 84 Círculos Infantiles de la provincia de Santiago de Cuba, que celebraron el aniversario 57 de su fundación.
Con una matrícula superior a los 13 mil 390 pequeños en el territorio, esa institución continúa siendo una obra de profundo amor y humanismo de la Revolución, creada por su líder Fidel Castro y la Heroína Vilma Espín, para favorecer a las madres trabajadoras y sus familias.
En la provincia hay una decena de esas instalaciones en perfeccionamiento educacional dotadas de equipos tecnológicos para el uso diario de educadoras y niños, conforme a la edad, horario de vida y juegos confeccionados por la Empresa de Informática y Medios Audiovisuales del Ministerio de Educación.
A través de recursos informáticos reciben conocimiento e información educativa para la formación, aprendizaje y la calidad del proceso de formación patriótica, ciudadana y ambiental, utilizando medios digitales como tablets, computadoras y reproductores de videos, dispuestos en confortables espacios.
También las canciones y sonrisas infantiles abrieron esta jornada de aniversario en los Consejos Populares en que están enclavados los centros, donde actuaron para ellos y sus educadoras, los pioneros y jóvenes de Primaria y Secundaria Básica, respectivamente.
Varias generaciones de cubanos crecieron con las “seños”, quienes con todo el amor del mundo las prepararon para la vida, y hoy son hombres y mujeres de bien, destacó la economista Daynet Hernández, que tiene matriculada a sus dos niñas en el círculo Ana de Quesada, en esta urbe.
Hernández participó junto a otras madres y también padres en la celebración del aniversario, el cual considera como una gran fiesta, ya que incluye a todos en el propósito del mejor cuidado de los pequeños, acotó.
Fradismiri Ramos, metodóloga provincial de círculos infantiles, dijo que en serranías y llanos de los nueve municipios santiagueros funcionan esas instituciones y el reto es mejorar las condiciones materiales a través de la remodelación y rehabilitación de algunos en los barrios, por medio del programa Santiago Arde.
Explicó que desde 1961, cuando fueron creados, los círculos infantiles cumplieron el objetivo básico de superar la atención y cuidado a la infancia que primaba en Cuba antes de 1959, y facilitar la incorporación de la mujer al trabajo.
Yolanda Rodríguez, directora de un círculo en el municipio montañoso de Guamá, confesó que, a pesar de llevar 15 años de labor en ese nivel de enseñanza, se inquieta cuando escucha a un pequeño llorar, o si llaman a la enfermera, pues eso significa que algún niño está enfermo.
Sin embargo, la algarabía y el bullicio en los salones le producen una inmensa alegría.
La provincia de Santiago de Cuba tiene una total cobertura docente en el actual curso escolar y cerca de 150 jóvenes se preparan en esa enseñanza en la Escuela Floro Regino Pérez, antigua Escuela Normal para Maestros de Oriente.